Ya os comenté que me había comprado este libro en Amazon UK bastante más barato que en España.

Aquí puede encontrarse por unos 40 euros, que se dice pronto. A mi me costó algo más de 20 y ya me costó caro, porque el libro no me ha gustado demasiado y no lo volvería a comprar.
Me llamó mucho la atención porque me apetecía comprar una guía completa, casi enciclopédica, del primer año del bebé. Quería tener en casa un libro de consulta al que recurrir cuando tuviera dudas o necesitara alguna orientación  sobre cualquier tema de puericultura así como para inspirarme en juegos que se le pueden ir planteando al bebé conforme se va desarollando.

Pero debo confesar que me ha decepcionado un poco y es que no comparto algunas partes de su filosofía. Pongo un ejemplo:

Yo alzo a mi bebé apenas llora y lo tengo cargado gran parte del día. ¿Lo estoy malcriando?.

Aunque es difícil echar a perder a un niño a esta edad, hay muchas razones por las que no se debe alzar tanto a un bebé. Los niños son expertos en el arte de abusar de la mamá y las que les dan gusto cargándolos en brazos apenas se lo piden, los acostumbran mal (…).

El segundo problema es que está escrito en un híbrido entre el español de España y el español de Sudamérica, que a veces resulta bastante extraño. Parecerá una chorrada, pero no entiendo qué quieren decir algunas palabras o expresiones, por ejemplo, que el bebé tiene “bascas”, que además no viene en la RAE y me voy a quedar con la duda, salvo que alguno de vosotros me lo aclareis.

En fin, que para ser un libro de casi 1.000 páginas no me ha aportado demasiado. Es curioso que haya terminado opinando esto de este libro cuando he leído críticas similares al famoso libro “Qué se puede esperar cuando se está esperando”, de la misma editorial y con una portada muy parecida. No os recomendaría su compra porque es muy caro para lo que realmente da de si.