La vida pasa en un instante

Anoche terminó la temporada (no sé si también la serie) de TVE 1 La Señora, con el final trágico de la protagonista. Después de cinco años de sufrimiento, cuando por fin puede estar con Ángel, el único amor que ha tenido, en un segundo todo cambia y muere en un accidente.
No quiero hablar en esta entrada de la serie, obviamente, sino de la reflexión que me produjo ayer cuando acabó.
La vida pasa en un instante.
En dos ocasiones he hecho terapia con psicólogos y siempre ha salido a relucir mi obsesión por la inmediatez. Es probable que tenga que ver con el hecho de que de niña estuve bastante enferma y pasé mucho tiempo ingresada en el Hospital Niño Jesús, de Madrid. Desde entonces tengo la impresión de que la vida pasa en un instante, de que hoy estamos y mañana…¿mañana quién sabe?. Por ese motivo, trato de obtener las cosas cuanto antes, no quiero dejar nada para un futuro, porque no tenemos certeza de qué nos espera dentro de un rato o dentro de una semana.
Me preguntaba Cristina hace poco que por qué no me planteé sacar unas oposiciones cuando terminé la carrera. Lo que yo quería era ponerme a trabajar, para ganar dinero, para poder independizarme con el que luego sería mi marido. Yo no podía permitirme seguir estudiando, viviendo en casa de mis padres, cuando lo que cada poro de mi cuerpo me pedía era formar una familia. No podía esperar.
Eso fue en 2006. Desde entonces, he tenido un gran debate interno sobre cúal era el mejor momento para tener hijos. Estuve esperando un cierto tiempo, influenciada por esta sociedad que sólo nos valora por lo que tenemos y no por lo que somos; quería progresar en el trabajo sin que eso me destrozara mi vida personal. Algo que resultó imposible. La conclusión es que perdí unos preciosos años esperando en vano. Hasta que me cansé de esperar y me di cuenta de que lo único que podría hacerme feliz en la vida es tener un hijo.
Ahora más que nunca me doy cuenta de que esperar ese tiempo fue absurdo. No hay una felicidad más grande que la que siento con mi hijo. No hay un amor más grande.
Y quiero disfrutarlo minuto a minuto, intensamente, porque quién sabe si hay mañana.


Vive la vida. Vívela en la calle
y en el silencio de tu biblioteca.
Vívela en los demás, que son las únicas
pistas que tienes para conocerte.
Vive la vida en esos barrios pobres
hechos para la droga y el desahucio
y en los grises palacios de los ricos.
Vive la vida con sus alegrías
incomprensibles, con sus decepciones
(casi siempre excesivas), con su vértigo.
Vívela en madrugadas infelices
o en mañanas gloriosas, a caballo
por ciudades en ruinas o por selvas
contaminadas o por paraísos,
sin mirar hacia atrás.
Vive la vida.

(Luis Alberto de Cuenca)

Mamá (contra) corriente

Este mi blog personal. Hace ya nueve años que empecé a escribir sobre la increíble experiencia que la maternidad había supuesto en mi vida ¡y desde entonces aquí sigo! Soy autora del e-book "Cómo lograr un embarazo conociendo tu fertilidad", en el que reúno los conocimientos teóricos y prácticos que necesitas para entender tu ciclo menstrual, interpretar tus signos de fertilidad y utilizarlos para maximizar tus posibilidades de quedarte embarazada. Además de este blog que lees, soy co-editora de Comer con Gusto y autora de otros tres blogs: Pekeleke, mi web de literatura infantil, Miss Cosméticos, mi blog de belleza y Mochilas-Portabebés.es, sobre mochilas ergonómicas.

6 comentarios sobre “La vida pasa en un instante

  • el 19/01/2010 a las 15:13
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    Me encanta lo que has puesto al final, y ya sabes no intentes vivir todo a tope ni tampoco estar sin hacer nada, es decir, ya sabes que el equilibrio es lo mejor, y no sabes la tranquilidad que te da. besitoos

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  • el 22/01/2010 a las 16:55
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    My father died one day all of a sudden. He wasn't sick at all (I never saw him sick that I can recall). He didn't have an accident. He just died (many years ago) at work.
    He spent his whole life living for the future. Not fully enjoying his life because he needed to work hard for the future. A future he never saw.
    And in his tragic death my father taught me one of the most important lessons in my life. 'Now' is the only reality, enjoy the 'now'. It's not that it's not good to work hard for a better tomorrow, that is okay, AS LONG AS YOU CAN STILL FIND THE ENJOYMENT IN THE NOW. Here and now. The rest may not be. 'Kal Ho Na Ho'

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  • el 10/10/2010 a las 0:11
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    No sabes la razón que tienes.Yo tengo dos niños, cuando iba a nacer el segundo que también se llama David como el tuyo decidimos que no queríamos a nadie de la família cerca para evitar los celos del mayor,les pedimos unos días de paciencia a todos y la verdad es que nos funcionó de maravilla y la adaptación de los cuatro en casa fue fantástica.Pero surgió el problema, mi madre enfermó de repente y fue todo tan rápido que murió sin conocer al pequeño, no se si me lo podré perdonar alguna vez, ciertamente la vida pasa en un instante y es para no volver jamás.
    Por cierto he descubierto hoy tu blog y podría suscribir muchos de tus post, me ha encantado el de la cesárea, yo he pasado dos y nunca había encontrado a nadie que lo contara tan bien como tú.
    Gracias por estar ahí.

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  • el 10/10/2010 a las 10:42
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    Gracias por tu comentario, Helena. Me alegra que te guste el blog. Lo único que te pediría es que no usaras el nombre de mi hijo, nunca lo doy, supongo que es fácil averiguarlo pero prefiero no usarlo, supongo que lo entiendes. Un abrazo grande, espero seguir leyéndote.

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  • el 10/10/2010 a las 23:50
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    Disculpa no pensé que te ofendiera, me hizo gracia la casualidad, de todos modos no lo busqué, aparece en varios comentarios que te hace la gente (ver 7/ 1/2010) por ejemplo. Si hay manera de editar y corregir me lo dices o lo corriges tú misma si puedes.
    Espero que tu niño se mejore. Un saludo

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  • el 11/10/2010 a las 11:24
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    Helena, no me ofende en absoluto, no te preocupes, es que prefiero que no se utilice. Ya me imagino que cuando empecé el blog alguien lo comentó por no darse cuenta de que era mejor no hacerlo, no pasa nada. Muchas gracias por todo. Un abrazo.

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