Ya sabéis que el fundamento básico de este blog es la sinceridad. Os pueden gustar más o menos mis opiniones pero desde luego no me podréis achacar nunca que no digo lo que pienso, algo que es, como poco, atrevido, considerando que en esta sociedad se va a degüello contra el que se sale mínimamente de “la línea”.
Algunas veces he recibido comentarios o mails criticándome por juzgar y criticar actitudes de padres, madres, abuelos, etc. (en este blog y a través de otros) y he pensado en daros mi punto de vista sobre el tema, para ver qué opinais al respecto.
Creo que la vida se compone de un conjunto de decisiones. ¿Cómo tomamos estas decisiones?. Básicamente mirando a nuestro alrededor, juzgando lo que ocurre, sopesando las decisiones de nuestro entorno. Así, vemos lo que nos gusta y lo que no nos gusta. Cuando elegimos una opción es porque consideramos que es la mejor, lo que convierte a todas las demás opciones, a nuestros ojos, en malas. Esto no quiere decir que realmente lo sean porque pocas cosas son 100% objetivas, simplemente quiere decir que a nosotros no nos gustan o no nos encajan.
A mi me parece que pedirle a alguien que no juzgue ni critique es una hipocresía porque, como os digo, la crítica es una herramienta sana y completamente natural de situarse en el mundo como individuo, es una actividad que todos hacemos incluso sin darnos cuenta. Otra cosa sería caer en el insulto y ciertamente no creo haber llegado nunca a ese punto.
Por otro lado, reconozco que yo no practico el “relativismo moral” que tanto se lleva ahora. Hay cosas con las que puedo lidiar sin problemas aunque no me gusten para mi, pero hay actitudes y pensamientos que me parecen totalmente reprobables (incluso deleznables) y no puedo más que aprovechar esta pequeña ventanita al mundo para decirlo bien alto y bien claro. Si hubiera más espíritu crítico en esta sociedad, otro gallo cantaría.
Así que reitero que en este blog lo que más vais a encontrar es sinceridad. Mi forma de ver la vida, de entender la maternidad y los hijos no está de moda. Mis decisiones son muy meditadas y tengo las ideas muy claras. Es evidente que las decisiones de otras personas que no están en sintonía conmigo me parecen erróneas y por ello las juzgo y las critico. No veo nada malo en ello. Mis opiniones pueden resultar ácidas, ya lo advierto en el subtítulo de mi blog, pero mi intención es sana: exponer lo que pienso, sin ánimo de ofender ni de adoctrinar a nadie, y que lo comentemos (segunda acepción de comentario según la RAE: juicio, parecer, mención o consideración que se hace, oralmente o por escrito, acerca de alguien o algo).

¿Qué os parece? ¿Estais de acuerdo conmigo?.