Hace unas semanas varias mamás y Mi Pediatra Online tuvimos una interesante conversación en Twitter sobre el tema de la introducción de los lácteos en bebés que sólo han tomado pecho. Hemos pensado que es un tema de interés pues las pautas de introducción de alimentos no suelen tener en cuenta que muchos bebés no han tomado más leche que la de su madre y en estos casos suelen surgir dudas de en qué momento podríamos darles un yogur, un trocito de queso o un vaso de leche con galletas. 

 

La introducción de los lácteos en bebés que sólo han tomado pecho es un tema controvertido.

Hay muchos padres que se preocupan porque creen que sus hijos toman poca leche. Y hay otros que consideran a la leche de vaca como un veneno.

Y para completar el círculo, hay muchos intereses económicos en torno a la leche.

Juntando todo esto, diga lo que diga, va a haber críticas.

Me voy a centrar de todos modos en un aspecto concreto: Cómo recomiendo en mi consulta la introducción de la leche de vaca a un niño que sólo toma pecho.

 

Lo primero que quiero dejar claro es que mientras el niño siga tomando pecho, no hay ninguna necesidad para introducir otros lácteos. Y por tanto, en niños que toman el pecho de forma prolongada, hasta lo que tradicionalmente era la edad de destete (entre los 2 y 4 años), no hay necesidad de introducir otros lácteos si el niño por lo demás toma una dieta variada.

Lo segundo, a aclarar es que la leche está tan sobre-estimada, como demonizada. Y en ambos casos sin justificación. Ni es la responsable de todos los males de la salud occidental, ni es imprescindible en la dieta.

Así, sin radicalismos y sin agobios innecesarios, si tu hijo toma sólo pecho y te estás planteando introducirle la leche de vaca, ¿cómo te recomiendo hacerlo?

Hay un sólo factor importante que defina la forma. Y es si tu hijo está o no preparado para digerir la leche de vaca y si es alérgico a alguno de sus componentes.

No existen reglas fijas pero puede establecerse una distinción por edad en el año de vida.

Suele decirse que por encima del año de vida, puede probarse la leche entera y ver si la tolera o no, pero que antes del año es necesario hacerlo de forma gradual. Y que no se recomienda el yogur por debajo de los seis meses.

Es evidente que esas normas son tan arbitrarias como la mayoría en alimentación infantil, pero puede tomarse como orientación.

Recordemos de nuevo que hablamos sólo de niños que hasta este momento no han tomado otra leche que el pecho.

 

Voy a hacer tres grupos, según la edad del niño en la que la madre decide introducir los lácteos de vaca:

– Menores de 6 meses: Recomiendo empezar con una leche de inicio (1) y mantenerla hasta los 6 meses. Desde los 6 meses, si no ha manifestado problemas con la leche de inicio (peso, vómitos, diarrea o erupciones en la piel) cambiaría esa leche por una leche de continuación (2). Si dos semanas después de empezar con la leche de continuación no ha aparecido ninguna alteración, podemos darle yogur (yogur natural, si le gusta sin azúcar mejor) o queso fresco cuando queramos. A partir del año, aproximadamente, puede probar la leche de vaca entera si en ninguno de los pasos anteriores han surgido problemas.

– Entre 6 meses y el año: Se puede empezar directamente por leche de continuación y seguir el esquema anterior. Si se prefiere prescindir de las leches de farmacia, puede darse a probar directamente yogur natural y queso fresco desde los 6 meses y al año empezar con la leche de vaca entera.

– A partir del año: Podemos empezar con el yogur natural, el queso fresco y si no aparecen alteraciones en un par de semanas, probar la leche de vaca.

Si es posible, siempre recomiendo mantener además el pecho y que éste sea el lácteo fundamental en la dieta del niño.

 

En cualquier edad, os aconsejo ser más prudentes en la introducción, en niños con dermatitis atópica. Ya que a veces el desencadenante no diagnosticado de esta dermatitis es una alergia a proteínas de leche de vaca, con la que tiene contacto en pequeñas cantidades antes de que se la demos como tal.

 

Como veis, no nombro leches especiales por encima del año, porque para mí tienen un valor muy limitado, y en muchos casos son contraproducentes.

Tampoco nombro otros lácteos, como variantes del yogur o el queso mucho más ricas en azúcar o con colorantes.

Para mí lácteos de vaca sanos son la leche entera, el queso fresco y el yogur.

 

¿Y en cantidades?

Si leéis sobre alimentación otras cosas que escribo, veréis que soy poco dado a los números. Se suele decir que lo adecuado es en torno a medio litro de lácteos al día. Pero poner una misma cantidad para todos los niños es absurdo y desde luego lo es más si hacemos de ello una guerra. Es preferible 100 ml a gusto que 500 peleando.

Pero incluso si queremos tener esa referencia, estamos hablando de total, incluyendo pecho si sigue tomando, y teniendo en cuenta que yogur y queso van concentrados.