Gracias por las muestras de cariño que he recibido por todas las vías posibles. ¡Me parece increíble que tantas personas os hayais puesto en contacto conmigo para compartir este momento tan especial!. Ha sido muy emocionante recibir tanto afecto y me habéis contado unas historias increíbles, de verdad que me ha llegado al corazón saber que hay tanta gente ahí detrás. Me encantaría contestar individualmente cada comentario pero sería imposible así que os mando un gran abrazo virtual, que espero que os llegue con toda la intensidad con la que os lo mando.

Algunas personas me habéis preguntando cómo me siento. La palabra es incredulidad. Habiendo asumido que nosotros jugábamos en otra liga, esto del embarazo parecía un acontecimiento que sólo le ocurría a los demás. Así que cuando vi el positivo, en un mes, además, en el que había tenido menos síntomas que ninguno, me parecía que le estaba sucediendo a otra persona. Y así sigo; creo que si me dijeran que lo he soñado, o que era un error y realmente la cigüeña se ha equivocado de casa, me lo creería. Aunque soy una persona de fe, en este caso creo que necesito verlo para creerlo… y eso sucederá, si Dios quiere, el día 12.

Físicamente estoy bien, normal también para estar sólo de unas 5 semanas. Cansada y sin ganas de hacer nada, con sueño, bastante despistada, algo revuelta, es por la tarde-noche cuando me empiezo a encontrar peor. No tengo queja, me encanta.

Los primeros días tenía una serenidad asombrosa para mi. Pero poco a poco, conforme han pasado los días y he visto que la cosa iba en serio, he empezado a ponerme nerviosa, preocupada, incluso un poco paranoica en algunos momentos. Supongo que todas las embarazadas pasan por ello pero muy especialmente cuando es tan buscado y deseado. No quiero que se me escape el sueño.

Así que en esas estamos… 10 días que se me van a hacer muy largos.