Esta tarde tengo la ecografía 4D, lo que significa que veremos por primera vez la carita de nuestro segundo hijo. En mi primer embarazo fue un momento muy importante, marcó un antes y un después y supongo que ahora será igual. Además, en aquella ocasión las fotografías que le tomaron durante esa ecografía y las que tomamos los primeros días de nacido eran idénticas. Tengo algunas hasta en la misma postura y es increíble lo similares que son. Vamos, que nunca podrían haberme dado otro recién nacido por error ¡porque conocía su carita perfectamente!.

En estas eternas semanas he tratado de imaginar cómo será. ¡Pero no puedo!. Es imposible hacerme a la idea de cómo será otro bebé. Siempre que lo hago, acabo recordando el nacimiento de mi hijo: la cesárea, las horas posteriores, los primeros días… soy capaz de pegarme un repaso completo a sus 28 meses de vida (y a los meses de embarazo) pero absolutamente incapaz de pensar, ni por asomo, cómo podría ser otro bebé. ¿Se parecerán? ¿No se parecerán en nada? ¿Será igual de chiquitín? ¿Tendré un bebé gordito? ¿Tendrán la misma personalidad?.

Y como una cosa lleva a la otra, acabo planteándome esas preguntas que se han debido hacer todas las madres en vías de tener otro hijo: ¿seré capaz de querer a otro hijo igual que quiero al que ya tengo conozco?, ¿podré atender a los dos adecuadamente?, ¿sufrirá el mayor?, ¿cómo será nuestra vida cuandos seamos cuatro?… Vamos, todos los clásicos.

¿Carezco totalmente de imaginación o siempre es así? ¿Es imposible imaginarse cómo será un bebé y nuestra vida con él hasta que no le tenemos en brazos?.