Como os contaba a finales de junio, aunque nosotros somos muy de secano, a los niños les gusta mucho el agua. Así que este año además de estar mentalizados para pasar muchas más horas a remojo decidimos comprar una buena equipación para que se divirtieran de la forma más cómoda y segura posible.

Los manguitos Delphin han sido un exitazo que estamos usando muchísimo este verano pero en cambio el flotador con forma de aleta de tiburón SwimFin que os comento hoy no lo han querido ni ver.

Descubrí este flotador con forma de aleta de tiburón cuando buscaba en Amazon.es alternativas seguras y al mismo tiempo prácticas para ayudarles a flotar. Me encantó nada más verlo. Me pareció súper práctico tener la ayuda para flotar en la espalda porque así no llevaban nada que les abultara en los brazos, es decir, que tendrían mucha más libertad. Además pensé que a los niños les encantaría llevar una aleta de tiburón y estarían mucho más animados a ponerse este tipo de flotador que no unos manguitos que les restaran movimiento en los brazos. Pensé que les iba a gustar tanto que hasta les compré dos iguales, en el mismo color naranja, para evitar peleas por un color u otro.

Flotador Aleta de tiburón SwimFin

El flotador Aleta de tiburón SwimFin en color naranja que les compré

Me gustó mucho al recibirlo. Al igual que los manguitos Delphin, se ven sólidos pero al mismo tiempo no pesan nada y el que no se puedan pinchar ni sea necesario inflarlos me pareció un gran punto a su favor.

Pero lo cierto es que me equivoqué de pleno con la utilidad que le íbamos a sacar.

Por un lado, Bebé se negó a usarlo. No sé por qué pero nada más verlo no le hizo ninguna gracia. Accedió a probárselo y además le quedaba grande. Hay que decir que está pensado para niños que pesan ya 15 kg mínimo pero pensé que como el tiene bastante tripita sería posible ajustárselo. De hecho, en la web de la marca dicen que se puede usar incluso con niños de año y medio, que está pensado para todas las edades. Bueno, pues no es así si el niño está delgado ya que las dos cintas apretadas al máximo no son suficiente así que a Bebé se le caen. Aunque le hubiera encantado no lo hubiera podido usar porque no se le puede ajustar así que casi mejor que no le haya entusiasmado.

Mayor pesa 18 kilos muy escasos con algo más de 110 cm de altura. Es puro hueso. A él sí se le ajustan las cintas, puestas al máximo. Eso sí, comentaba que le molestaban un poco con el roce sobre su piel. ¿Quizá están pensadas para usar con un bañador tipo buzo, de cuerpo entero? He intentado probarlo conmigo misma pero no se me ajusta, no me llega a cerrar, así que no puedo decir cuánto se nota la ayuda a la flotación ni si rozan o no.

En cualquier caso, roces a parte, a Mayor le gustó más el invento, estuvo muy ilusionado con su aleta por casa, una tarde entera con ella puesta. Pero cuando llegamos a la piscina no le gustó la sensación porque se sentía inseguro. Por las pruebas que estuvimos haciendo creo que el producto es genial para niños que ya saben nadar bastante, es un “seguro” para que no les pase nada en la piscina, pero no les hace flotar lo suficiente si son niños que como Mayor no saben nadar apenas. Aunque a él le hacía gracia llevar la aleta, tragaba agua y se hundía demasiado así que enseguida quiso volver a su manguitos Delphin.

En definitiva, que hemos vuelto a guardar sus aletas para cuando sean más mayorcitos. El producto me parece de buena calidad y el diseño me encanta pero simplemente creo que no es para su momento evolutivo ¡esperamos que le saquen partido en un futuro! ¿Habéis probado el flotador aleta de tiburón para niños SwimFin? ¿Os ha ido mejor que a nosotros?