Cuando el kakadrama estaba en su fase más terrible me moví en todas direcciones para intentar frenar tanto sufrimiento. Desde hablar con Crecer Juntos con Arte (amiga y una psicóloga infantil fantástica) hasta osteopatía (de la que hablaré en otro post). Y entre todo lo que probamos incluimos las flores de Bach.

¿Qué son? Las flores de Bach son un preparado artesanal, similar a la homeopatía, que se obtiene cociendo o macerando flores maduras de un montón de plantas o flores. El resultado se almacena en botecitos, a partir de los cuales se hace una mezcla personalizada para el paciente, que lo toma en forma de gotas. La “ciencia” de las Flores de Bach explica que las enfermedades son procesos relacionados con problemas del alma humana por lo que para hacerte el preparado tienes que rellenar un cuestionario sobre tus sentimientos, temores y ansiedades. El especialista lo valora y te hace el preparado eligiendo las plantas más apropiadas.

Yo lo conocía por los gatos. Sí, los gatos pueden llegar a tomar Flores de Bach. Ya sabemos que los gatos son animalitos muy sensibles e igual que existen productos con feromonas para tratar diferentes problemas de comportamiento (como Feliway) yo ya había oído que existían preparados de Flores de Bach que les iban muy bien en caso de dificultades.

Si me conocéis un poquito sabréis que soy una persona bastante escéptica. Me lo cuestiono todo, incluso muchas veces aunque tenga la evidencia delante de las narices. Así que os podéis imaginar que no tenía una gran confianza en las Flores de Bach pero desde luego, estando el kakadrama al nivel al que estaba, y siendo algo en teoría nada dañino, no me iba a quedar sin probarlo.

A través de un familiar contacté con una profesional que venía muy recomendada, rellené el cuestionario respondiendo con los sentimientos que creía que tenía Bebé y me hicieron el preparado. Por cierto, que al responder el cuestionario no sólo se puso de manifiesto el tema de la retención de heces sino también otros relacionados con el sueño y la dificultad para separarse de mi.

Al contrario de lo que yo esperaba, Bebé se tomó muy bien las gotas. Me preguntó para qué eran, le expliqué que para ayudarle a hacer caca y que no le doliera la tripita ya que cuando se ponía tan mal siempre decía que le dolía mucho y se retorcía en el suelo sudando a mares. El tomar las gotas se convirtió en parte de la rutina sin problema alguno.

Pues bien, casualidad o no, Bebé empezó a mejorar al poco de comenzar a tomar las gotas. Si le tocaba mejorar sí o sí, con independencia de las Flores de Bach o no, es algo que nunca podremos saber. Pero lo cierto es que empezó con las gotas y el kakadrama empezó a disminuir casi de inmediato. Y no sólo eso sino que casi al mismo tiempo pidió dormir en su cama, en su habitación, y el número de despertares bajó considerablemente.

¿Coincidencia? A mi me parecen demasiadas casualidades para ser todo fruto del azar, especialmente en una cuestión que no parecía para nada estar madura como el tema de independizarse a su dormitorio y despertarse menos veces.

¿Efecto placebo? No sé si es posible que un bebé de dos años y pico pueda sugestionarse con unas gotas pensando que van a solucionar todos sus problemas, pero quizá el tomarlas le diera una confianza que en ese momento no tenía. Desde luego a mi me quedó claro que aunque él no supiera cómo llamarlo ni cómo gestionarlo sí que era consciente del problema que tenía con la caca y de cómo realmente le estaba produciendo una dificultad diaria muy importante. Se le veía que tomaba las gotas con ganas de ponerse bueno así que puede ser, de alguna manera, que eso influyera positivamente para afrontar sus miedos.

Sea como sea, mi experiencia con las Flores de Bach ha sido positiva y si tuviera que recomendarlas diría: por probar no pierdes nada.

¿Las conocíais? ¿Las habéis probado? ¿Qué opinión tenéis de las Flores de Bach?

Foto | Bienestar 180