No recuerdo dónde, hace poco cayó en mis manos una revista con esta foto:

Para los que no lo sepan, es Paloma Cuevas, saliendo de la clínica donde había dado a luz (supuestamente), por cesárea (presuntamente), a su primera hija. ¿Notais algo raro?. Os daré alguna pista para los menos observadores: miradle los pies. El modelito en general.
Según iba contemplando la imagen más alucinada me iba yo quedando… Tanto que cuando llegué a mi casa busqué la imagen y, casualidades de la vida, empecé a leer mensajes de foros donde la gente había observado lo mismo que yo, compartían mi estupor, e incluso aventuraban teorías sobre que realmente no había estado nunca embarazada y habían simulado el parto cuando en realidad se trataba de una adopción. ¿Habéis visto la primera temporada de Glee? Pues algo así.
Teorías a parte, si esta mujer efectivamente había sido “cesareada”, toda mi admiración por su envidiable condición física, sobrehumana, sin duda. Porque yo salí de la clínica arrastrando mi cuerpo y mis pies hasta el coche y esforzándome mucho para andar erguida. Por no hablar de que llevaba faja, algo que esta mujer parece haber olvidado debajo de la gasa que lleva por falda. Reconozco que, después de haber leído las teorías que he leído, me cuesta mucho creerme lo de la cesárea. Claro que, ¿no salió la princesa Letizia también con tacones cuando dió a luz a sus dos hijas?. Lo mismo soy una blanda, todo pudiera ser… O lo mismo se hizo un retoque, ya que estaba, porque ¿cómo te calzas esos tacones con las piernas botijo que se nos ponen al 99% de las recién paridas?.
Recuperaciones extraordinarias a parte, este tipo de imágenes me indignan bastante. En varias ocasiones he reinvindicado en este blog el derecho que tenemos todas las mujeres a ser humanas, a no ser unas super mujeres que siempre estamos perfectas y sexys, que aguantamos todo el estrés sin quejarnos y sin que se nos note el cansancio. Pero es una lucha baldía si otras se siguen esforzando por ser floreros cuando nadie les ha pedido que lo sean.
Se que me repito, pero me parece que el momento de la maternidad es el más trascendental de la vida de una mujer y no entiendo como algunas son pavas hasta ese punto. En fin, yo no salí de la clínica en chandal, es normal tener un mínimo de gusto por verse bien pero, leche, que acabas de sufrir una cirugía mayor, ¡no creo que nadie espere de ti nada en absoluto!.
No puedo con tanta absurdez y tontuna que tienen algunas encima.