Aunque Pekeleke es el espacio donde doy rienda suelta a nuestra pasión por la literatura infantil, sabéis que de vez en cuando me gusta mostraros aquí libros infantiles que son una joya y que no os podéis perder de ninguna manera. El Emocionómetro del Inspector Drilo es uno de ellos.

Por qué os hablo de El Emocionómetro del Inspector Drilo

Es un libro del que se está hablando mucho desde que se publicara en octubre por varios motivos:

  • El más importante, sin duda, es que no es un libro más sobre emociones, sino que es un libro que combina a la perfección la psicología infantil con un hilo argumental ameno y adictivo para los más peques. Frente a enciclopedias de emociones ya conocidas anteriormente, El Emocionómetro del Inspector Drilo permite a los niños acercarse a un tema tan necesario (¡y complicado!) como es el conocimiento y dominio de las emociones a través de una historia bien estructurada, que hace les hace partícipes en la resolución de cada misterio. Un libro que les apetece leer, que les divierte y que sin darse cuenta les ayuda a conocerse mejor.
  • Es el trabajo de dos grandes autoras como son Susanna Isern y Mónica Carretero, que desde mi punto de vista han formado un tándem perfecto, un trabajo realmente equilibrado en el que brillan tanto las ilustraciones como el contenido.
  • El Emocionómetro del Inspector Drilo ofrece herramientas prácticas para padres, niños y educadores. Es difícil lograr un álbum ilustrado que emocione tanto a adultos como peques y en este libro se ha conseguido. Todo ello, además, ofreciendo recursos educativos gratuitos y MUY divertidos como son el propio Emocionómetro, que podemos construir en casa o el Juego Drilo, Inspector de Emociones. Ambos se pueden descargar para complementar la lectura.

 

Qué hace a El Emocionómetro del Inspector Drilo un libro especial

En Pekeleke podéis encontrar una reseña muy completa de El Emocionómetro del Inspector Drilo que os recomiendo que leáis ya que tampoco quiero duplicar aquí información que ya está publicada.

El Emocionómetro del Inspector Drilo analiza las diez emociones básicas a través de los EMIS (unos simpáticos personajes que las representan), presenta varios casos en los que el Inspector Drilo identificará la emoción y su intensidad y a continuación ofrece recetas para regular estas emociones.

El Emocionómetro del Inspector Drilo - caso 1 Alegría

El Emocionómetro del Inspector Drilo es especial porque es una historia muy amena, que permite acercarse a ella a lectores de una amplia variedad de edades, y educa en la identificación y regulación de las emociones sin resultar enciclopédico. Es un libro fresco, con chispa, que engancha, muy lejos del tono académico que tienen otros manuales de emociones que hasta el momento hemos disfrutado, como Emocionario o Laberinto del Alma.

Como sabéis, para nosotros la educación emocional es todo en la infancia y realmente podemos decir que El Emocionómetro aporta algo que hasta el momento no existía.

Nuestros peques se entusiasmaron por el libro desde el primer momento y el Emocionómetro, que fue lo primero que construimos, les acompaña a menudo por casa. Para ellos ya es normal expresarse diciendo “estoy enfadado nivel medio” o “estoy cansado nivel tres”.

Manualidad Emocionómetro

Gracias al libro y esta sencilla manualidad, tanto el Mayor de 7 como el Peque de 4 años están normalizando indicar no sólo cómo se sienten sino a qué nivel. Sin duda, El Emocionómetro del Inspector Drilo está siendo una herramienta útil para identificar lo que sentimos y poder ordenar el caos que a veces se produce en sus mentes.

Hay muchas lecturas infantiles maravillosas que os puedo recomendar en Pekeleke. Pero si os preocupa la educación emocional y queréis comprar un libro que va a entretener y educar a partes iguales, un libro que vosotros mismos vais a disfrutar, mi recomendación está clara: El Emocionómetro del Inspector Drilo.

 El Emocionómetro del Inspector Drilo - portada