¡Ya hemos pasado el primer trimestre del bebé!

Me preguntaba hace poco una amiga si este primer trimestre de vida de mi hijo se me había hecho largo o corto.

Supongo que esperaba que le contestara, sin dudar, que muy corto.

Pero, si tengo que elegir una de esas dos opciones, creo que me quedo con que ha sido bastante largo porque:

El embarazo me lo pasé de la cama al sofá y del sofá a la cama. Dormía muchísimas horas diarias por lo que los días eran cortos y las semanas iban pasando bastante rápido. Desde que tengo a mi bebé, me levanto pronto por la mañana, no duermo siesta y nunca me puedo acostar antes de las 24h. He descubierto que los días son larguísimos y que, si me deja, puedo hacer un millón de cosas. Me cunde mucho más que antes aunque también, lógicamente, estoy más cansada.

Aunque mi hijo ha hecho muchos progresos, las primeras 6/8 semanas fueron muy monótonas. Como decía mi marido, “es que esto es lo que hay: comer, dormir y llorar”. Cuando el bebé no interactúa socialmente pero te necesita al 100% no puedes hacer ninguna otra cosa que no sea estar a su lado. Si ya de por si pasas muchas horas despierta, si además sólo estás pendiente de él, los días son eternos.

Probablemente me arrepienta en un futuro, pero a día de hoy sigo pensando que la mejor etapa de mi bebé está aún por venir. Como he dicho antes, hasta que el bebé no empieza a comunicarse, tratar con el resulta frustrante en muchas ocasiones. A mi me ha resultado inevitable desear que llegue a esa fase en la que se ria a carcajadas, juegue con muñequitos y se exprese más eficientemente.

Sí que es cierto que echo la vista atrás y me parece que fue ayer cuando ingresé para la cesárea.
No sabía que sucedería después y no podía imaginarme cómo sería mi hijo con 3 meses de vida. Ahora que le veo sonreir, empezar a palmotear objetos que cuelgan, observar el mundo con tanto interés y pronunciar sus primeros balbuceos sí que puedo hacerme una idea de cómo será en los próximos meses.

Creo que en el primer trimestre se produce un cambio básico: el recién nacido se convierte en bebé.

Con 3 meses un niño ya no tiene pinta de recién nacido, sino de bebé chiquitito.

¿Cuáles son sus avances a día de hoy?:

  • Sostiene bastante bien la cabeza y mantiene la espalda erguida cuando le coges.
  • Patea con mucha fuerza y cada vez más precisión.
  • Se mira las manos y se las mete a la boca. Se chupa el pulgar.
  • Gira la cabeza en todas direcciones buscando de dónde vienen los sonidos o los estímulos visuales.
  • Cuando está mamando y suena un ruido fuerte, detiene la succión.
  • Cuando está mamando y pasa mi marido por su lado, gira la cabeza para mirarle.
  • Se entretiene solo bastante rato, mirando objetos de cuelgan, el reflejo de la tele, las sombras de las lámparas, etc.
  • Cuando va despierto e incorporado en el capazo, mira a su alrededor con mucha curiosidad.
  • Sostiene por unos instantes alguna cosa que coja entre sus deditos.
  • Boca abajo, sostiene la cabeza durante más de un minuto y levanta el pecho apoyándose en los antebrazos. Normalmente aguanta en esa postura uno o dos minutos hasta que se cansa y me pide que le de la vuelta. Le produce mucha satisfacción ver sus propios logros y cuando le digo “muy bien, lo haces muy bien” se sonrie con carita de orgullo.
  • Sonríe cuando le hablan sus padres y cuando otras personas le dicen cositas. Prefiere los tonos agudos y no le gustan nada los tonos graves.
  • Emite balbuceos del tipo: “ajo”, “agua”, “uoo”, “ji” y derivados. Mueve mucho la lengua y se le ve con muchísimas ganas de comunicarse. No solo los dirige hacia los demás, también le habla al móvil de cuna, a su sonajero…
  • Cuando está muy contento, pega pequeños grititos muy agudos y patalea con manos y pies, moviendo la cabeza.
  • Probablemente me haya dejado más de uno en el tintero.

Releyendo la lista me parece increible que mi bebé sea capaz de hacer ya todas esas cosas, cuando hace nada era “mi saquito de patatas“.

El primer trimestre es el momento ideal para utilizar un fular portabebés o una mochila ergonómica.

Pero sigo creyendo que lo mejor está por venir. En el segundo trimestre, los bebés se rien a carcajadas, se giran, comienzan a arrastrarse y a sentarse, pueden pasarse objetos de una mano a otra y meterse los pies en la boca…

Vivir todos estos progresos, día a día, es un regalo!!