El tiempo va pasando, el nene va sumando centímetros y dentro de nada ya no podrá usar su ropa talla 18-24 meses. Sin ser especialmente alto y en cambio sí muy delgadito, este verano está usando ya la talla 24 meses por lo que de cara al otoño-invierno preveo que ya no podrá ponérsela.

Esto, que parece bastante anecdótico, en realidad supone un pequeño problemilla: que en los 24 meses se termina en la mayoría de las tiendas el tallaje de seis meses en seis meses y pasa a tallar por años. Este tallaje, cuando hay tantas diferencias entre un nene de dos años y otro de tres, es una dificultad.

Los pantalones que he estado mirando de talla 2 años o talla 24-36 meses son enormes. Algunos son además monstruosamente anchos (que le quedan fatal con lo finito que es) pero lo que me preocupa especialmente es el largo porque una cosa es que sobre un poco y otra que sobre para hacerse un pantalón corto con los retales.

Espero que en algunas marcas que tallan bastante grande (como Zara Kids) podamos seguir una temporadita con la talla 18-24 meses pero son las menos. En Kiabi, en Okaidi o en C&A ya no le vale esa talla. Y cuando tengamos que pasar a la sección de mayores sí o sí, me veo llevándole como un raperillo con pantalones anchos y de dos vueltas y jerséis por debajo del culete.

Porque esa es otra. Con lo (relativamente) mona que es la ropa de bebé o niño-bebé y de pronto les cambian de sección y todo está lleno de calaveras, gormitis, rotos, deslavados, tachuelitas… Es lo que tiene que metan en la misma sección tallas que van desde los 2 años hasta los 8 o los 10… Y tener un niño, que los diseñadores se esfuerzan más bien poco.

¿Me echáis un cable? ¿Cómo habéis salvado este paso hasta que crecieron lo suficiente para que les estuviera bien la talla más pequeña de la sección de mayores?.