A estas alturas es probable que toda la blogosfera ya esté al tanto de una de las últimas declaraciones que ha hecho nuestro actual Ministro de Trabajo, la noticia ha corrido como la pólvora y muchos blogs ya se han hecho eco de la indignación que ha suscitado. No soy de hablar de política, no me parece éste el espacio apropiado, pero la ocasión bien merece hacer una excepción.
Las declaraciones, por si alguien no sabe de qué estoy hablando, son estas:
“Si tuviera que elegir una sola medida por encima de todas las demás para estimular la igualdad y, al mismo tiempo, la eficiencia de una economía, la capacidad, la producción y la riqueza a medio y largo plazo, esa sería que todos los chicos pudieran estar escolarizados inmediatamente después de su nacimiento”
Tengo que decir que me encantaría ser capaz de rasgarme las vestiduras y abrir mi boca de par en par, pero no me sale. Hace años que soy consciente de que el mundo se mueve por este camino, así se entiende la conciliación y la igualdad, y que no se diga en voz alta, o que se diga en petit comité, no hace que sea menos obvio. Así que lo único que ha conseguido sorprenderme ha sido que se diga tan claramente y con tanta frescura… Será quizá que como este Gobierno ya sabe que no tiene nada que hacer en las próximas elecciones, se le están cayendo las caretas y no se esfuerzan en disimular nada de nada… ¡con lo que ellos han sido!.

Licenciado en Económicas y Empresariales es este señor, no me extraña que no sea Licenciado en Derecho cómo suelen ser la mayoría de los políticos, se le nota cuando habla de igualdad sin tener ni puñetera idea de lo que significa y se le nota, y mucho, cuando pone por delante a la empresa, la producción y la economía de consumo frente a las personas, las familias, muy especialmente, la infancia.

Zapatero, vergüenza debería de darte. Yo que te he seguido de mitins, que he escuchado lo que decías, ¿no te repugna a ti tanto como a mi ver lo que estás haciendo? ¿de qué tipejos te has rodeado, de dónde los sacas?.

Le ha faltado decir al iluminado que has puesto por Ministro que a ver si los científicos consiguen ya por fin de crear bebés sin necesidad de mujeres, en plan Kyle XY, y así ya no habrá excusa para que ninguna falte al trabajo ni para dar a luz. Ponemos dos celulitas en una probeta y que crezca el bebé solito, eso sí, bien institucionalizado, es decir, nacerá cuando el Estado lo considere oportuno y con las características mejor dirigidas a la eficiencia y la capacidad de producción: máquinas para trabajar. Bien amaestrados desde la infancia en un par de generaciones nadie se atreverá a disentir, todos seguirán el caminito marcado por papá Estado en un eterno ciclo de producir-consumir-producir-consumir.

Una sociedad de esclavos: los adultos a currar y los bebés a aprender el credo. Obviamente, queda prohibido enfermar y morirse. Del trabajo al hoyo. Quien se ponga enfermo o esté tan mayor que no pueda trabajar, directamente a criar malvas, así no gastamos en pensiones ni en medicinas ni nada. O produces o no interesas.

En fin, cada vez me siento más outsider…