El fin de semana en que me tenía que venir la regla, con mi test positivo ya de días atrás, me levanté con el sustazo de una ligerísima mancha color café con leche. Podía haber esperado a ver cómo evolucionaba la cosa pero preferí ir inmediatamente a Urgencias, donde tampoco sacaron nada en claro: en la ecografía no se vió nada (ni saco gestacional, obviamente) y en la exploración tampoco apreciaron sangrado alguno. Ese fin de semana estuve soltando algunos restos color marrón muy clarito, como mezclados de moco cervical, a modo de escamitas, y después se cortó.

Estoy convencida al 95% de que se trató de un mínimo manchado de implantación, pues por los datos del sintotérmico cuadraría bastante y por sus características, también. Mi ginecólogo no le dió importancia alguna pero, por si las moscas, me mandó progesterona tres veces al día, que me estoy poniendo por vía vaginal desde entonces.

Estaba ya perdiendo el miedo a ir al baño cuando este viernes por la noche aprecié dos gotitas (y cuando digo dos, fueron dos) color rosa justo antes de ponerme la progesterona. Durante esa noche no volví a apreciar nada pero durante todo el día de ayer y lo que llevamos de día de hoy, cada vez que voy al baño tengo ligeros restos marrones (marrón claro), más abundantes cada vez que me pongo la progesterona (algo que no me extraña porque realmente es una guarrada la que se forma cada vez que me la pongo).

Aunque creo que no tiene gran importancia y que es un manchado externo, esto es lo que me faltaba para terminar de ponerme nerviosa. En el embarazo de mi hijo tuve un manchado similar, en la semana 8, que nunca se supo de dónde vino, pero presumiblemente fue provocado por ponerme la progesterona vía vaginal. Cualquier capilar, supongo, en una zona que en estos momentos está hinchada y sensible. Eso sí, en aquel entonces, no sé si porque en Urgencias me limpiaron, no tuve ningún resto marrón en los días posteriores.

No están siendo unos días muy buenos…