A pesar de que Bebé es talla mini (aún más mini que su hermano) y que ha heredado muchísima ropa de su hermano y ha sido poca cosa lo que le hemos comprado en este tiempo, en un suspiro ha dejado atrás una gran cantidad de ropa que ya no se podía poner. Considerando que tengo el chiringuito cerrado y bien cerrado, que soy poco apegada a las cosas materiales y que debido a la gran re-ordenación que hemos hecho en casa para acoger el enorme almacén de Mochilas-Portabebés.es no me podía permitir guardar bolsas y bolsas de ropa que no íbamos a volver a usar. De hecho, debido a nuestra falta de espacio no me puedo permitir conservar nada que no se vaya a usar, de manera que en los últimos meses nos hemos ido desprendiendo de un montón de cosas, empezando por el Bugaboo, que como sabéis vendí prácticamente sin usar.

Estuve dándole muchas vueltas a qué podía hacer con la ropa. Y tras mucho pulular por la red y barajar las opciones que existen, decidí dividir la ropa pequeña en dos grupos:

La ropa que estaba más gastada, algunas con manchas imposibles de sacar, baberos, calcetines, zapatos usados, etc… Esa la he llevado a H&M. No sé si lo sabéis, pero en algunos H&M te recogen las bolsas de ropa usada (creo que no más de dos por persona y día) y te dan un cheque descuento para usar en próximas compras. Long Live Fashion lo llaman. No es mucha cosa, creo que son 5€ si no recuerdo mal, ¡pero menos es nada!.

La ropa que estaba en mejor estado, ropa de marca, totalmente aprovechable, ¡incluso algunas con etiquetas de la tienda!, la vendí a Percentil. Desconocía que existía una web que se dedicara a comprar este tipo de prendas pero para mi ha sido todo un descubrimiento y seguro que voy a repetir con ellos. Es tan sencillo como solicitarles una bolsa donde metemos las prendas que queremos vender y avisamos para que nos la recojan, de manera totalmente gratuita. A pesar de estar en verano, pasaron no más de dos semanas desde que se llevaron las prendas hasta que me comunicaron la tasación y unos diez días más tarde tenía en mi cuenta el dinero.

Son bastante estrictos con sus criterios. La ropa tiene que estar en muy buen estado, no podemos haber cortado las etiquetas que indican la talla y obviamente hay marcas mejor valoradas que otras, pero en mi caso debo decir que la tasación me sorprendió. Me admitieron unas 31 prendas de 48, si no recuerdo mal, y me dieron unos 35 euros. Esperaba menos, así que fenomenal.

Con la ropa que no te admiten hay dos opciones: o te la devuelven (cobrándote el envío) o se la entregan a Cáritas, que es la opción que yo escogí.

La única pega que puedo ponerles es que mandan boletines al correo electrónico varias veces al día, son pesadísimos, y no consigo que mi correo les filtre como spam y me dejen de llegar Pero es poco inconveniente para el buen servicio que me han prestado.

 

Espero que os hayan resultado util mi experiencia, yo al menos no sabía que existían estas opciones así que si se las he descubierto a alguien, genial.