Ayer volví a ver en la tele a una familia que ya ha salido en  alguna otra ocasión por ser “super numerosa”. Son, exactamente, 16 hermanos, todos ellos en edad escolar.
El telediario de A3 lo presentó como algo anecdótico, con ese halo superficial con el que impregnan todas las noticias de su telediario, que cada vez soporto menos.
La cuestión es que a mi, sin ser la primera vez que veía a esta familia, la noticia me cayó especialmente mal anoche y pensé en escribir esta entrada para dar mi punto de vista.
Perdonadme la crudeza de lo que voy a decir, no se me ocurre otro modo… Estos padres me parecen  profundamente egoístas y bastante irresponsables. Me explico:
Egoístas, en primer lugar, porque han antepuesto sus ganas de tener tropecientos hijos al bienestar de los mismos. En el reportaje de ayer se veía como los padres se iban a trabajar tempranísimo y eran los hijos “mayores” los que se encargaban de organizarlo todo: levantar a los niños, vestirlos, peinarlos, darles de comer, llevarlos al colegio, recogerlos, etc.
Me sentí muy mal viendo la escena. Creo que no es obligación de los hijos adolescentes suplir el papel de sus padres. Una cosa es echar una mano y otra hacerse cargo de una familia. No se les puede robar su infancia y adolescencia, me parece muy triste.
Por otro lado, creo que todos los niños tienen derecho a pasar tiempo con sus padres, a tener su propio espacio e intimidad (no dormir cinco en cada habitación como vi ayer), a tener tiempo para ellos mismos…
Irresponsables porque hasta que sus hijos no sean adultos no pueden saber hasta qué punto les ha podido afectar vivir así. Mi caso es el opuesto, aunque en cierto modo similar (¡curioso!): soy hija única, pero mis padres nunca estaban disponibles. O estaban trabajando, o estudiando la carrera, o a sus cosas. No recuerdo haber jugado con ellos, ni visto películas con ellos, ni charlado de nada. Me recuerdo siempre sola, con mis cosas, mis pensamientos, mi televisión, mis libros…
Efectivamente, el no contar con tus padres te hace buscarte la vida y aprender a ser independiente desde muy temprana edad. Es cierto que yo con 12 años me apañaba en casa como ya quisieran muchos de 30.
Pero, ¿y la contrapartida?. En mi caso, reconozco que soy una adulta con carencias afectivas, dificultades para socializar, muy insegura, con baja autoestima…
Para rematar el reportaje, el “orgulloso padre” soltó por esa boquita que no creía que fueran a tener más hijos “porque mi mujer se me está haciendo vieja“. ¡Toma yaaaaaaa!.
No me parece ninguna banalidad lo que ayer vi en la tele, no es algo que me cause simpatía. ¿Qué opinais? ¿Teneis otros puntos de vista?. Me encantaría poder justificar lo de esta familia, a ver si se os ocurre algo…