Llevaba tiempo queriendo invitar al blog a Pilar Martínez, autora del blog Maternidad Continuum. Creo que tiene mucho que aportar en la blogosfera y que tiene un perfil más que interesante: farmacéutica, asesora de lactancia, autora del libro “Los 5 Pasos para Tener Éxito en tu Lactancia Materna” y madre de dos hijas.

El mes pasado ofreció una videoconferencia sobre Destete Respetuoso junto con Vivian Watson y ya está disponible la grabación para los que estéis interesados. Precisamente sobre esa temática es el artículo que nos trae hoy: los motivos del destete. Espero que lo encontréis interesante.

Motivos para destetar

La Organización Mundial de la Salud y la Asociación Española de Pediatría recomiendan dar el pecho en exclusiva durante los seis primeros meses de vida del bebé y al menos hasta los dos años combinado con otros alimentos. Y una vez finalizados estos dos años, recomienda dar el pecho hasta que la mamá y el niño lo deseen.

El deseo de destetar puede venir de la mano de la madre o del niño. Cuando es el niño quien decide destetarse, entonces hablamos de destete natural y en el caso de que la madre sea la que quiere dar ese paso hablaremos de destete dirigido.

Muchas personas desconocen estas recomendaciones oficiales y presionan a las mamás para que dejen el pecho por muchos motivos: el bebé ya es muy mayor, tu leche ya no le alimenta, la leche a partir de los seis meses es agua…

En realidad se trata de mitos infundados que no tienen ninguna lógica, pero que pueden hacer dudar a las madres. De hecho, uno de los mayores retos a los que se enfrenta una mujer que amamanta a un niño mayorcito (que ya camina y habla) es superar la presión del entorno que a veces puede llegar a ser abrumadora.

Desgraciadamente, los biberones estaban de moda cuando yo nací y en mi generación nos criaron fundamentalmente con leche de fórmula porque en aquel entonces, el gusto por lo nuevo y por lo “moderno” llevó a muchas personas a pensar que esta leche era mejor que la leche materna.

Esto significa, que es muy posible que esa señora que no conoces de nada y te dice que tu hijo es muy mayor para mamar, nunca ha amamantando a ningún niño y tampoco se ha leído las recomendaciones la OMS, por lo que su opinión no debería ser tenida en cuenta.

Todos los niños se acaban destetando algún día. Unos lo hacen antes y otros después. El  pediatra Carlos González, comenta en su libro “Un regalo para toda la vida” que aunque una madre le dijese que quería ganar el Premio Guiness e intentara dar el pecho durante quince años, no lo conseguiría porque su hijo se destetaría mucho antes

Sin embargo, si una madre quiere destetar a su hijo después de haberse informado y toma su propia decisión como adulta que es, debe ser respetada y apoyada.

¿Qué motivos con los más comunes por los que las mamás que quieren destetar?

La incorporación al trabajo tras la baja maternal

En España, la baja por maternidad tiene una duración de 16 semanas (un poco menos de 4 meses) por lo que muchas mamás que no pueden alargar este periodo deben volver al trabajo cuando su bebé aún debería ser amamantado en exclusiva.

Suele tratarse de un destete parcial durante las horas en las que el bebé y la mamá están separados.

Un nuevo embarazo

Hay una creencia errónea que dice que las mamás embarazadas no deberían amamantar para evitar riesgos de abortos o de otras complicaciones en el embarazo. Lo preocupante es que esta forma de pensar está bastante extendida, incluso entre la comunidad médica.

En realidad esta afirmación no tiene ninguna base científica, de hecho hay estudios que demuestran que no hay diferencia en el peso al nacer de bebés cuyas madres dieron el pecho durante su embarazo, comparados con bebés a los que sus madres no dieron el pecho en el embarazo (Merchant 1990).

Asimismo, tampoco existe riesgo de aborto espontáneo debido a las contracciones uterinas que se pueden producir mientras el niño mama, ya que se comprobó que la duración media de los embarazos era la misma en mujeres que daban el pecho y en mujeres que no amamantaban en su embarazo.

Sin embargo, muchos niños se destetan solos si su mamá se queda embarazada porque la leche cambia de sabor y se vuelve más salada y disminuye la producción de leche debido a las hormonas del embarazo.

La introducción de la alimentación complementaria

Muchas personas creen que cuando los bebés empiezan con la alimentación complementaria, ya no es necesario el pecho y esto no es cierto porque durante el primer año de vida del bebé, la leche debe ser su alimento principal. No olvidemos que la alimentación complementaria se llama complementaria porque complementa a la leche.

La leche materna va cambiando su composición en función de la edad del bebé, por lo que no es igual la leche que pueda tomar un bebé de 4 meses que uno de 10. Siempre se adapta a las necesidades del niño por lo que siempre será nutritiva para él y le ayudará a conseguir un óptimo desarrollo.

Si le quitamos el pecho por este motivo, tendremos que darle otra leche, que nunca podrá ser tan óptima como la nuestra.

La presión del entorno

En nuestra sociedad no estamos muy acostumbrados a ver a las mamás dando el pecho a sus hijos y mucho menos si ya son tan  mayorcitos como para tomar teta de pie.

Es mucho más habitual ver a un bebé tomando un biberón en la calle o en un parque que tomando pecho.

Muchas personas creen que los niños que ya caminan no deberían ser amamantados e incluso les humillan diciendo que tomar teta es de bebés.

De hecho, hay muchos niños de 3 ó 4 años que toman pecho “en secreto” y no se lo cuentan a nadie.

Algunas mamás no soportan esta presión o no quieren soportarla y deciden destetar a sus hijos.

No sentirse apoyada por el papá

Cuando el papá apoya a la mamá en su lactancia todo es muy sencillo porque actúa como parapeto de muchas críticas y opiniones ajenas.

Pero cuando el papá escucha a las personas que critican la lactancia y les da crédito, continuar con esa lactancia es muy, muy complicado, porque la mamá tendrá “el enemigo en casa” como se dice coloquialmente y es posible que se canse de luchar.

El cansancio, la necesidad de recuperar su propio cuerpo

A veces la mamá necesita sentir que su cuerpo es suyo y está cansada de amamantar a su hijo.

A veces necesita desvincularse un poco para terminar su puerperio o necesita dejar el pecho para poder empezar a tener otro tipo de relación con su hijo. Igual de cercana y cariñosa, pero diferente.

La agitación del amamantamiento

Algunas mamás que amamantan en tándem (a dos hijos de distintas edades) sienten lo que se llama la agitación del amamantamiento que les hace sentirse incómodas cuando dan el pecho a su hijo mayor.

También hay mamás que no dan el pecho en tándem que han descrito sufrir esta agitación.

Esta incomodidad es una sensación intensa, muy visceral y muy primaria que hace que la mamá rechace amamantar a su hijo mayor.

Se cree que es algo relacionado con nuestro instinto mamífero y que no se puede evitar.