No recuerdo a mis padres diciéndome que cuidara mis juguetes, mi ropa o mis zapatos. Probablemente nací con ello de serie porque me recuerdo siendo siempre muy cuidadosa y sintiendo muchísima rabia cuando algo se rompía o se estropeaba con el uso. Vamos, que yo dejé los juguetes como si nadie los hubiera tocado, los libros como recién estrenados y la ropa inmaculada.
Mi niño no ha heredado eso de su madre. Es un auténtico destructor. Todo lo que cae en sus manos acaba hecho polvo con la manía que tiene de mordisquear y chupar todo y/o tirarlo al suelo, pisotearlo, estrujarlo, retorcerlo… Las cosas nuevas duran nuevas menos de un minuto.
Creo que de las malas costumbres que tiene, esa es la que peor llevo. Esos libros destrozados me parten el alma, la forma en que pasa las páginas que siempre termina arrancándolas… Estoy deseando que entienda un poco más para explicarle que, como el dice, no, no y ¡nooooooooo!.
Fotos que ilustran a lo que me refiero:
Primero mordisqueó, luego arrancó.  

La caja de los rotus no duró nueva ni 1 minuto.

El pobre libro descuajeringado.

Aquí se aprecia el desastre más de cerca.

Tapando la pelota hubo una tapita en su día…

La funda de mi BB, llena de marcas de dientes (no sé si se aprecia).
Arrancado el seguro para que no abriera el armario.