Mi bebé hoy cumple cuatro meses. ¿Cómo está? ¿Hace cositas nuevas?:

  • Según mis cálculos caseros, pesa 6.300 kg y mide unos 64 centímetros (¡veremos si el viernes la pediatra coincide con mis medidas!). 

  • Desde hace unos días, estando tumbado bocabajo consigue coger alguna cosita de poco peso e incluso llevársela a la boca.

  • Hace amagos de reirse a carcajadas cuando está contento, sin tener que hacerle cosquillas, pero todavía no ha arrancado.
  • Tiene mucha más cara de niño, la fase de recién nacido ya ha quedado atrás claramente.
  • Está sufriendo mucho con la boca. Le he comprado en la farmacia una crema que se llama “nani predental” pero las pocas veces que se la he untado en la encía no he notado que le haga nada. Se le notan claramente los dientecitos (los dos de abajo), la encía está blanquita y tiene un punto de sangre. Como no tengo experiencia en estas cosas no me atrevo a asegurar nada, pero apostaría a que le van a salir los dos al mismo tiempo y probablemente antes de que cumpla los cinco meses.
  • Definitivamente le he pasado a la silla y salvo que la pediatra me eche la bronca, voy a guardar definitivamente el capazo.

Y, ¿cómo estoy yo?:

  • Estoy a un kilo o kilo y medio de mi peso antes del embarazo, es decir, muy cerca. De hecho, he recuperado un pantalón. La mala noticia es que ahora que veo que me queda tan poquito para volver a mi peso, soy consciente de que la tripa no se irá y muchos pantalones seguirán sin valerme. Hoy me he probado un pantalón de estos hiper-bajos de tiro, que se abrocha a la altura de la cadera, al que tengo muchísimo cariño, y me faltan unos 3 dedos para abrochármelo. Creo que lo doy por perdido porque estoy confirmando esta teoría que corre por ahí, cual leyenda urbana, acerca de que con cada embarazo la cadera se ensancha mínimo 1 cm y ya nunca vuelve a su sitio el hueso. Habrá que asumirlo.

  • La cicatriz de la cesárea está empezando a estar menos roja y algo más rosita. La impresión de tener dos tripas, una por encima y otra por debajo, casi ha desaparecido. Está menos hundida.
  • Aunque no me molesta en ninguna actividad, cuando me aplico crema en la zona de la cicatriz sí que noto molestia. Donde más me duele es a un palmo por debajo del ombligo, es decir, encima de la cicatriz.
  • No tengo ningún “resplandor” de madre reciente y he vuelto al rollo del pelo y el cutis graso, qué le vamos a hacer.
  • A pesar de todo, tengo una cierta nostalgia del embarazo…¡Quién me lo iba a decir!.

Resumiendo: ¡estamos estupendamente!.