Anoche me pasó una cosa muy curiosa. Me metí en la cama, recién cambiada, con las sábanas planchaditas, frescas, en mi postura favorita: boca abajo como un sello.

Y de pronto tuve un flashazo brutal: recordé todas las noches de mis dos embarazos deseando ponerme boca abajo en la cama ¡y sin poder, claro! Recordé todas esas noches dando vueltas, intentando acomodarme sin conseguirlo. Estuve un rato con ese recuerdo en mi mente, y disfrutando de esa increíble sensación que es meterse en la cama y estar a gusto. ¡Fue un recuerdo tierno y muy agradable!

¿Cuáles son las posturas más cómodas para dormir durante el embarazo?

¡Si es que existe alguna! Que yo tengo serias dudas…

Veamos:

Boca arriba, mejor no. Nunca duermo boca arriba, no me gusta esa posición. Así que ya de por si quedaba descartada pero es que, además, recordemos que yo padecí en ambos embarazos el síndrome de la vena cava.

En el post que os enlazo explico de qué se trata y cómo me lo hizo pasar pero os lo resumo de nuevo: el volumen y peso del útero hace que se comprima esta vena, sobre todo en determinadas posturas como son tumbada. Al no funcionar correctamente, se produce el síndrome de la vena cava inferior: bajada de la tensión, taquicardia e incluso síncope.

En mi caso, tumbarme boca arriba era sinónimo de mareo inmediato. Tan fulminante que a veces tenía que pedir ayuda antes de desmayarme porque la sensación era tan angustiosa que el cuerpo ya ni reacciona del mareo que se produce.

Aunque no todas las embarazadas presentan estos síntomas (¡afortunadamente!) la posición boca arriba no se suele aconsejar por la compresión que ejerce el útero sobre esta vena, los intestinos y sobre tu espalda, además de que empeora también la acidez o la congestión nasal (ambas tan frecuentes durante el embarazo).

 

De lado, con una almohada entre las piernas. Seguro que muchas recordáis que yo tenía un amigo para este fin, que usé en ambos embarazos: una almohada de cama de 90 cm. Poder reposar sobre una almohada un brazo y una pierna alivia mucho la presión y a mi incluso me ayudaba a respirar mejor (mi gran problema durante el embarazo).

 

De lado, mejor sobre el lado izquierdo. Cuando dormimos sobre este lado, la sangre fluye mejor hacia la placenta, así que se supone que el bienestar del bebé se garantiza mejor, considerando que son muchas horas las que pasamos durmiendo (o al menos intentándolo). Además, es una posición que favorece el drenaje linfático, la digestión y el funcionamiento de los riñones.Reconozco que me llegué a obsesionar muchísimo con esta posición.

Antes de tener hijos normalmente dormía recostada sobre el lado derecho, para poder estar cerca de mi marido. Pero, por la disposición que teníamos en la cama, si quería dormir sobre el lado izquierdo tenía que hacerlo dándole la espalda… me costó mucho acostumbrarme pero con lo malo que fue el embarazo de Mayor y lo preocupada que estaba por él, no me atrevía ni a moverme un segundo.

Es más, tanto me obligué que ya me he quedado así, y aunque me encanta la posición boca abajo, normalmente duermo sobre el lado izquierdo la mayor parte de la noche.

 

Con la espalda levantada, con los pies levantados… Haciendo lo que una puede. Si tienes acidez, si se te hinchan los pies como botijos, si tienes una congestión nasal del quince como me pasaba a mi, nunca está de más que levantes esa parte del cuerpo. La verdad es que combinar esto con tumbarse de lado no es nada fácil fácil pero ¡para eso está la almohada/s auxiliar/es! Yo he llegado a dormir rodeada de almohadas y cojines, estoy segura de que no he sido la única.

 

Y vosotras, ¿cómo dormíais durante el embarazo? ¿Cuáles creéis que son las posturas más cómodas para dormir durante el embarazo?

Foto | SaludPélvica.com