Hace ya unos dos años que soy usuaria de copas menstruales y firme convencida de lo maravillosas que son. En este tiempo habréis leído varios posts míos hablando sobre sus numerosas ventajas y sobre los modelos que he ido probando.

Pues bien, en los últimos meses estoy usando la Lily Cup, de Intimina (recordad que anteriormente estaba usando el modelo Compact) y precisamente sobre ella quiero hablar hoy.

 

Características de la copa menstrual Lily Cup

Aunque no sea lo más importante, creo que una de las cosas que más llama la atención cuando tienes la Lily Cup en la mano es que es realmente bonita y muy muy suave. Parece mentira que una cosa destinada a este uso pueda ser estéticamente tan llamativa, pero a mi me parece que tiene un diseño muy original, incluso elegante, y el tacto es fantástico.

También llama la atención que el tamaño. La que yo tengo es la talla A, que está pensada para mujeres que no hemos dado a luz vaginalmente. Comparada con otras que he usado, muy especialmente con el modelo Compact de la misma marca, la primera vez que la vi me pareció enorme.

En este cuadro podéis ver las diferencias entre un modelo y otro de Intimina, tanto de medidas como de capacidad:

Blanco

Comparativa Lily Cup vs Lily Cup Compact

Si os fijáis en el cuadro, comparando ambas tallas, la Lily Cup es considerablemente más larga y también ligeramente más ancha por lo que la diferencia de capacidad es significativa: en torno a 10 ml más la Lily Cup en comparación con el modelo Compact.

La Lily Cup está pensada tanto para flujo ligero como para flujo abundante. Es lógico, tiene una capacidad de 28 ml frente a los 18 ml de la versión compacta (en la talla A, que es la mía). Esto se traduce en que la Compact te la tienes que cambiar más a menudo mientras que la Lily Cup aguanta muchísimo más.

Lily Cup de Intimina (borde anti-desbordamiento)

Lily Cup de Intimina (borde anti-desbordamiento)

La Lily Cup lleva una solapa anti-desbordamiento que doy fe de que funciona ya que a veces he apurado el cambio hasta casi el límite. Y nunca he tenido derrames ni escapes.

 

Colocación de la Lily Cup

Cada vez que he cambiado de modelo de copa menstrual he necesitado un tiempo de adaptación para aprender a colocármela bien. Como mis periodos de menstruación suelen ser cortos y además esta copa la vacío apenas una vez al día, lo cierto es que he necesitado varios meses para conseguir colocármela con soltura.

Los motivos de que quizá la Lily Cup me haya costado más aprender a ponérmela que otras, a pesar de tener experiencia, creo que han sido dos:

  • Que es bastante más grande que las que había probado anteriormente.
  • Que la Lily Cup lleva dos “vértebras” de silicona más densa en la parte anterior y posterior que dan una mayor rigidez a la copa. En teoría esto facilita una inserción más fácil pero a mi me ha costado hacerme a esa mayor “consistencia”. Estaba acostumbrada a copas más blanditas y me costaba sujetarla con firmeza para poder introducirla bien hasta el fondo antes de soltar.

De hecho, tras varios intentos de inserción con el plegado en forma de tampón que utilizaba siempre, con la Lily Cup he optado finalmente por el plegado en “V”. Como decía más arriba, la Lily Cup es más consistente, cuesta más doblarl y hay que hacer más fuerza para sujetarla mientras la insertas, por lo que el plegado enrollándola se me hacía casi imposible.

En esta imagen podéis ver los tipos de doblado que existen:

Tipos de plegado copa menstrual

Tipos de plegado copa menstrual

En esta foto os muestro cómo queda plegada en “V”:

Lily Cup de Intimina (plegado en V)

Una vez que la tengo así, primero la introduzco por la parte que queda en punta mientras la sostengo firmemente. De este modo, en cuanto suelto la presión la copa se abre y queda colocada perfectamente. Si acaso, la giro un poco cogiéndola por la punta mientras la empujo hacia dentro, para terminar de colocármela bien arriba.

Para mi es importante que la copa quede bien dentro, insertada profundamente. Como veis en la imagen, el tamaño de la copa es generoso, son casi 8 cm de largo. Y yo soy una persona de complexión pequeña, creo que mi vagina no es mucho más larga que la copa. Si no la coloco bien, me queda un poquito fuera y es molesto. De hecho, estuve un tiempo pensando en cortarle parte del tallo (se puede cortar por los anillos que veis en la foto) pero lo cierto es que ahora he aprendido a meterla bien dentro y he descartado la idea de coger las tijeras, que siempre me ha dado respeto (¡si me la cargo me da algo!).

Cuando la vi tan grande, tuve miedo de que me fuera a molestar. Es curioso porque a pesar del tiempo que llevo usando copas, al verla no puede evitar ese pensamiento que suele asaltarte cuando estás empezando: a mi esto no me cabe. Pero os aseguro que cabe, que en pocas veces que la pruebes aprenderás a ponerla con los ojos cerrados, que no se nota en absoluto, que no se mueve ni molesta ni por supuesto duele de ninguna forma, por más horas que la lleves puesta. Confiad en mi: a veces dudarás de si tienes la llevas puesta o no.

 

Cada cuanto vaciarla

La capacidad de la Lily Cup a mi me tiene alucinada. Noto muchísimo que es más grande que la versión Compact, lo que se traduce en que el primer día la cambio por la mañana y por la noche y los demás días cada 24 h, en la ducha. Siempre os he dicho que usar una copa menstrual es olvidarse de que tienes la regla, pero es que con la Lily Cup cualquier día se me va a olvidar de verdad, ¡es increíble la capacidad que tiene!

 

Ventajas de la Lily Cup

Si leísteis mi opinión sobre la Lily Cup Compact, ya habréis visto que estaba muy contenta con ella. Pero es que ahora estoy aún más contenta con el modelo estándar porque me dura muchísimo sin vaciarla. El aumento de la capacidad me parece un gran punto a su favor, es un plus de comodidad realmente significativo.

Me gustan las dos pero en los últimos meses siempre me he decantado por la Lily Cup porque poder estar el día entero sin cambiarme es una maravilla.

Por cierto, si el modelo Compact viene con un práctico estuche para guardarla plegada, la Lily Cup se acompaña de una pequeña bolsita de tela, que viene fenomenal para guardarla entre periodos.

 

Os recomiendo absolutamente la Lily Cup

No puedo negar que soy muy fan de las copas menstruales. De hecho, en los últimos meses cada vez que tengo la regla no puedo evitar contarle a la gente lo maravillosas que son. ¡Es ponérmela y necesitar que todas las mujeres lo sepan! Han sido tantos años de incomodidad gestionando el periodo que es alucinante que ahora sea tan fácil recoger la menstración, ¡creo que es algo digno de compartir con todo el mundo!

Pienso que la Lily Cup vale cada euro que cuesta. En unos pocos meses lo tienes amortizado, y si hablamos en términos de comodidad, sin duda desde el primer periodo.

Hablando de precio, os recomiendo bichear ofertas. La he visto en varias farmacias de mi barrio, que se han puesto las pilas modernizándose en los últimos tiempos, pero más cara que en online. En Amazon tenéis la Lily Cup ofrecida por no menos de diez vendedores distintos, todas farmacias con buenas valoraciones, y que ofrecen ofertas constantes. Comparad antes de nada 😉