El myolastan está haciendo efecto y me encuentro mejor, ya puedo moverme y todo y me duele bastante menos.
Esta tarde hemos estado en un Mega Prenatal para ver zapatos y barreras de cama. Los Mega Prenatal son tiendas de Prenatal pero realmente enormes que están poniendo a las afueras de Madrid; deben estar sustituyendo a las clásicas tiendas pequeñas que tenían antes porque están cerrando bastantes de ellas. Zapatos no hemos encontrado (ni ahí ni en ninguna parte, lo mío con los zapatos es una pesadilla) pero nos ha pasado una cosa curiosa con la barrera de cama.
Hemos visto un modelo que nos ha gustado especialmente. Es de la marca Brevi, fabricada especialmente para Prenatal y mide 1.50 de largo y, lo que es más importante, 47.5 cm de alta, es decir, la más alta que yo he encontrado hasta la fecha. Estaba decidida a llevármela pero, obviamente, no puedo meter semejante trasto en el coche y además íbamos cargados ya con otras bolsas y con el niño sin carro. Le pregunto a la dependienta que si me lo llevan a casa:
No, sólo enviamos bultos grandes.
Mmmm… ¿y una barrera de 1.50 metros no es un bulto grande?.
Me refiero a cosas de peso.
Bueno, pues no pesará nada pero a mi eso no me cabe en el coche ni de coña.
Me pone cara de esta tía es tonta y me dice: “hombre, si te empeñas, puedes pagar 10 euros y te la llevamos“.
Como si me estuviera haciendo un favor, oye. Así que allí se ha quedado, porque yo, que cada día me estoy cansando más de comprar en las tiendas físicas, me he acordado de que Prenatal acaba de abrir hace poco su tienda online… y, lógicamente, ¡los productos que se venden online los tienen que llevar a casa!.
Efectivamente, la web tenía la barrera, al mismo precio, y con unos gastos de envío que no superaban los 6 euros. Pero es que, además, como la primera vez que he entrado a mirar estaba la web caída, me han dado un código para obtener los gastos de envío gratuitos. Es decir, que la barerra ya viene camino a mi casa y, además, gratis.
No es la primera vez que se me pasan cosas así, que tengan criterios tan dispares entre la tienda física y la tienda en Internet. Y me parece una mala política de atención al cliente poner tantos problemas para que luego coja el cliente y lo compre online y sin complicación alguna. ¡Qué falta de interés!.
Bueno, sea como sea, por fin he conseguido decidirme por un modelo de barrera, ya contaré qué tal nos va con ella, de momento la vamos a poner a los pies de nuestra cama, que parece que definitivamente nos hemos acostumbrado a dormir todos juntos, por lo menos por una temporadita.