En conversaciones entre mamás hablando sobre el método sintotérmico muchas veces surge la problemática de qué hacer cuando ya tienes un niño en casa y ya no duermes del tirón ni eres dueña de la hora a la que te levantas por la mañana y, por tanto, puedes tener dificultades para poder tomarte la temperatura basal, que normalmente es la observación central del método.

Muchas mamás que conseguimos un primer embarazo gracias al método sintotérmico podemos encontrar que al buscar un segundo, un tercer embarazo, las cosas ya no son tan sencillas como cuando no teníamos niños, ¿verdad?

Os voy a dar unas cuantas ideas que os pueden ayudar:

– En cuanto a la TEMPERATURA BASAL, aunque lo ideal sería dormir toda la noche sin interrupciones, podemos tomarnos la temperatura basal si hemos dormido un mínimo de tres horitas. Si has tenido que levantarte a atender a tu hijo, deberías haber descansado tras ese despertar al menos una hora y media.

Lo preferible es tomarse la temperatura antes de las 8 de la mañana porque a partir de ahí, de manera natural, empieza a subir 0.1 º C por cada hora más tarde que nos levantamos.

Así que si tu hijo se despierta de una forma regular, puedes intentar echar cuentas para encontrar una hora en la que sepas que seguro, o casi seguro, vas a llevar tres horas durmiendo. Te pones el despertador, te tomas la temperatura basal, la anotas, y puedes seguir durmiendo (¡si te dejan, claro!).

Lo importante es que encuentres un patrón, un horario en el que sepas que seguro vas a poder tomarte una temperatura basal que sea fiable. Si no es posible por la noche pero todos los días os echáis una siesta de dos horas, puedes tomarte la temperatura tras la siesta, siempre que el horario sea regular.

Si a pesar de todo un día te levantas muchísimas veces o te acuestas mucho más tarde de lo habitual, no dejes de tomarte la temperatura. Anótala en la gráfica pero no unas ese punto a los restantes. Déjala anotada de modo orientativo y apunta la incidencia que tuviste ese día.

 

– En cuanto a la OBSERVACIÓN DEL MOCO CERVICAL. Puede ser tu gran aliada si decides no tomarte la temperatura basal porque tienes mucho lío por las noches. Observar la evolución de tu moco te ayudará a llevar un buen control de tus días fértiles.

De hecho, si estás buscando un embarazo sin prisa y no estás obsesionada con acertar en la diana del día de la ovulación, bastará con que concentres las relaciones sexuales en los días típicos en que tu moco cervical presenta signos de fertilidad tan evidentes que puedes observarlos simplemente en el momento en que vas al baño, sin hacer ningún esfuerzo.

 

PALPACIÓN DEL CUELLO DEL ÚTERO. Esta observación suele ser la menos frecuente porque a muchas nos puede dar reparos andar toqueteando ahí dentro pero los cambios son verdaderamente asombrosos y no engañan.

Sin lugar a dudas, si no puedes tomarte la temperatura basal porque te levantas muchas veces durante la noche y tampoco tienes claro tu patrón de moco cervical, que puede estar alterado por ejemplo por la lactancia, la palpación de tu cervix te va a ayudar a interpretar todos los demás síntomas.

Recordemos: Si notas que tu cervix está abierto, blandito y tan alto que te cuesta tocarlo dentro de la vagina, estás en un momento fértil. Si por el contrario notas el cuello del útero cerrado, duro y no te cuesta alcanzarlo, no estás en un momento fértil (salvo que la temperatura indicara otra cosa).

 

TEST DE OVULACIÓN. Esto no forma parte del método sintotérmico pero para mi y para miles de mujeres en el mundo son una gran ayuda. Si tus gráficas de temperatura basal están alteradas por el sueño irregular y no tienes claro tu patrón de moco y/o no te apetece observar tu cérvix, combinar al menos una de estas observaciones con el uso de test de ovulación te puede ayudar mucho a entender en qué momento del ciclo estás.

Como ya he dicho varias veces, no soy partidaria de empezar por aquí porque creo que para entender los test de ovulación es necesario entender cómo funciona el ciclo femenino y, sobre todo, cómo funcionan tus ciclos, olvidándote de todo aquello que nos contaron nuestras madres y abuelas sobre cuánto debe durar un ciclo y cuándo se ovula. Por eso, yo siempre os recomiendo empezar por el método sintotérmico, conoceros vosotras primero al menos durante un par de meses, y después complementarlo con test de ovulación si os animáis.

 

Y vosotras, ¿qué truquitos teníais? ¿cómo os habéis apañado con el sintotérmico cuando ya teníais algún niño en casa?