Cómo criamos a los primeros hijos y cómo criamos a los segundos

He empezado a ir al grupo de crianza y juego que ha montado Centro Adín. Un espacio donde me siento muy a gusto, sobre todo por poder seguir cerca de M., que tan importante ha sido en la vida de mi hijo mayor (¡y en la mía!) y que ahora puede formar parte de la vida de mi pequeño, aunque afortunadamente de otra manera. Estando allí han surgido muchas conversaciones interesantes con otras madres, de esas que luego me dejan pensando durante días.

En una de las últimas sesiones salió el tema de cómo criamos a los primeros hijos y cómo criamos a los sucesivos. De cómo aprendemos como padres, de cómo empezamos dubitativos, a veces metiendo la pata hasta el fondo y luego vamos mejorando. De cómo superamos miedos, cambiamos de opinión varias veces, nos hacemos fuertes frente a las opiniones de los demás y todo hasta encontrar nuestra propia fórmula. Que seguro no es ni mejor ni peor que la de la familia de al lado pero sí que es la perfecta para la nuestra.

Conversando sobre este tema me vino a la cabeza una amiga mía que hace tiempo me decía que ella había sido hija segunda y que había sentido que el primogénito se llevaba lo mejor. Cada cual tiene su experiencia, no cabe duda, pero creo que no hay un número de orden que sea mejor o peor para nacer.

Mi hijo mayor fue un bebé muy deseado, fabricado a conciencia suelo decir, fruto de un embarazo muy duro. Disfrutó de mi euforía postparto, un sentimiento que me hacía flotar sobre las nubes, ¡me sentía la persona más feliz del universo!. También disfrutó de 30 meses de exclusividad total, con todo lo que ello implica. Pero no cabe duda de que también sufrió mi falta de experiencia y  de recursos, que poco a poco fui adquiriendo. Y aunque algunas cosas carecen de importancia, el fracaso en la lactancia no es ninguna tontería.

Mi hijo pequeño fue un niño deseado pero que llegó con más facilidad, en un embarazo sin muchos achaques. No ha disfrutado más que unas pocas horas de exclusividad (las que mi hijo mayor pasa ahora en el cole) y me ha convertido en una mamá mucho más pasota y que apenas hace fotos. Pero ha ganado en muchas cosas: la más importante, la lactancia materna. Pero también el porteo, el colecho desde casi el primer día, el masaje… Esta vez tenía las cosas mucho más claras, más información, más apoyo, más recursos. Mi software de mamá estaba en una versión muy mejorada.

¿Me gustaría volver atrás?. Mi madre siempre dice que le encantaría tener 20 años menos pero sabiendo lo que sabe ahora. Pues sí, ojalá pudiera volver a empezar y cuidar a mi hijo mayor como lo he hecho con el pequeño. Fue una pena perderme dos experiencias tan bonitas como son la lactancia y el porteo. O haber empezado a colechar pasado el primer año con lo increíble que es tener un guisantito respirando pausadamente en tu cama.  Confieso que he intentado enmendar algunas de estas cosas pero no he tenido éxito, él no está interesado, cree que mamar o ir aúpa es de bebés. Y claro que me da pena porque lo perdido ya no vuelve.

Como comentaba en el grupo de crianza, la crianza del primer año de mi hijo mayor y la de mi hijo pequeño se han parecido y, al mismo tiempo, no se han parecido en nada. Pero lo bueno es que la vida da segundas oportunidades. Y terceras, y cuartas… Y supongo que ser padres es eso, ir aprendiendo de nuestros hijos, de nosotros mismos y de nuestra tribu. En ello sigo…

Mamá (contra) corriente

Este mi blog personal. Hace ya nueve años que empecé a escribir sobre la increíble experiencia que la maternidad había supuesto en mi vida ¡y desde entonces aquí sigo! Soy autora del e-book "Cómo lograr un embarazo conociendo tu fertilidad", en el que reúno los conocimientos teóricos y prácticos que necesitas para entender tu ciclo menstrual, interpretar tus signos de fertilidad y utilizarlos para maximizar tus posibilidades de quedarte embarazada. Además de este blog que lees, soy co-editora de Comer con Gusto y autora de otros tres blogs: Pekeleke, mi web de literatura infantil, Miss Cosméticos, mi blog de belleza y Mochilas-Portabebés.es, sobre mochilas ergonómicas.

53 comentarios sobre “Cómo criamos a los primeros hijos y cómo criamos a los segundos

  • el 19/03/2013 a las 18:53
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    No puedo estar más de acuerdo contigo, a mí también me pasó que con la primera desconocía muchas cosas, pero supongo que todas pasamos por ahí cuando ya tenemos al segundo. Hoy en día me doy más cuenta de que igual con la mayor no disfruté tanto al agobiarme con cualquier cosa.. con el pequeño ya teniendo más experiencia también me he hecho como más pasota, pero disfrutando al máximo. Besos!!

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    • el 19/03/2013 a las 20:26
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      Claro que sí, todos pasamos por lo mismo. Y estoy segura de que las familias en las que hay un tercer hijo, un cuarto, un quinto… pueden contar aún más cosas…

      Besos!

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  • el 19/03/2013 a las 19:58
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    Como se de dónde viene esto, voy a contestarte.
    Por supuesto todos podemos cambiar de opinión, una, dos y hasta mil veces, pero ha habido aquí unos cambios que me han parecido demasiado drásticos, y como quiero ser sincera (nos conocemos casi desde los principios y no tendría ningún sentido dorarte la píldora alabando todas tus decisiones) muchos de tus últimos cambios me han dejado cuanto menos alucinada.
    Me alegro mucho de que con tu pequeño hayas descubierto la LM, de hecho yo misma durante tu embarazo te animé para que no pensaras que iba a salir otra vez mal, pero que de repente una madre que ha dicho muchas veces en diferentes lugares por la red que la LM estaba sobrevalorada, que no era para tanto a nivel afectivo, que sin ninguna duda “escogerías dar a tu hijo leche materna en biberón y no leche artificial del pecho”, y cosas por el estilo, decida hacerse Asesora de lactancia, entiende que cuanto menos me choca.
    Que una madre que ha dicho que no podría portear porque su espalda no lo aguantaría, que escribió un post dedicado a la Mclaren, que no regalarías un fular, ect ect no sólo descubra ahora el porteo (que me parece genial) sino que decida montar un negocio al respecto, pues más de lo mismo.
    Porque además te voy a decir lo que se ve desde fuera (lo que haya pasado por dentro sólo vosotras lo sabréis), y es que te juntas con alguien que controla del tema aprovechando tu “popularidad” en las redes sociales y cuando ya ves como funciona te pones por tu cuenta… Tal vez no sea así, pero así se ve y suena un poco feo.
    Mi sensación es que en el último año has visto un filón en esto de la “crianza natural” y has decidido subirte al barco a pesar de todo lo que habías escrito antes al respecto.
    Todo esto te lo digo desde el respeto, supongo que no estarás de acuerdo, pero te aseguro que ninguna de mis críticas están hechas desde la envidia, porque parece que cuando criticas algo sólo puede ser por ese motivo.
    Un saludo

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    • el 19/03/2013 a las 20:25
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      ¿De dónde viene todo esto? Porque tu y yo teníamos una buena relación, incluso hablamos sobre el fular Bambuleo, ¿verdad?. Y luego nos perdimos la pista y ahora vienes con esto.

      Mira, creo que no me has estado leyendo y si lo has hecho ha sido de post sueltos, porque si hubieras seguido el hilo todas estas cosas que comentas ya te las habrías contestado tu sola. Lo que no entiendo es que no me permitas el derecho a cambiar de opinión. En más de un post he dicho (y obviamente no lo has leído) que podría haber cogido y haber borrado entradas antiguas que ahora no volvería a escribir. En cambio, he preferido dejarlas porque forman parte de lo que yo era y porque soy una persona que nunca olvido de dónde vengo.

      Ahora, como yo fracasé en la primera lactancia y creía sinceramente que no era para tanto el vínculo, como dije todo aquello, ¿ahora no puedo decir que me muero de amor cada vez que mama mi hijo?.

      Como probé una mochila colgona y descubrí el porteo ergonómico precisamente en aquel post de hace siglos, ¿ahora no puedo decir que porteo todos los días desde hace casi 11 meses? ¿No puedo decir que es maravilloso llevar a mi pequeño cerca de mi corazón, besarle, darle el pecho sin tener que sacármelo? En serio ¿crees que en 11 meses porteando mañana y tarde no he aprendido nada? Porque le podríamos preguntar a todas las familias que han venido a talleres de portabebés que he dado o a las que he asesorado por mail o por teléfono.

      ¿Que yo me he subido al carro de la crianza natural ahora? Cuando metí a mi hijo mayor en mi cama cuando tenía 13 meses, es decir, hace más de dos años, cuando dejé de trabajar para dedicarme a mis hijos, cuando monté junto con Belén un grupo de madres para apoyarnos las unas a las otras… Madre mía, es que no tiene ni pies ni cabeza!!!!!

      Sabes lo que pasa. Que opinas sin saber y además siendo muy injusta.

      Lamento que pienses eso porque no me lo esperaba de ti y desde luego creo que te estás equivocando muchísimo. De verdad que lo siento.

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      • el 19/03/2013 a las 21:30
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        Ese es parte del problema, qué pasa que como teníamos (el pasado lo has usado tú) una buena relación no puedo decirte que no estoy de acuerdo en cómo han derivado las cosas??

        Como te he dicho me parece estupendo que cambies de opinión, pero cuando los cambios tan drásticos van unidos a un negocio hay algo que no me termina de convencer, y creo que puedo decírtelo.

        Puedo estar equivocada pero es como lo veo y te lo digo sin intención de hacerte ningún daño, por lo que he leído hoy en TW hay quien lo ve también así, podría ser que desde el otro lado no se vea tan claro, no?

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        • el 19/03/2013 a las 21:41
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          Yo si tengo una buena relación con alguien, de aprecio, y hace algo que creo que va mal encaminado, lo último que hago es ventilarlo públicamente. Porque eso daña. Y, ¿sabes qué es lo que más daña? Daña el pan de mis hijos. Y me parece durísimo jugar con eso. Creo que no eres consciente de lo que estás diciendo y hasta qué punto estás equivocándote…

          Por supuesto, la gente es libre de pensar lo que quiera. No se puede gustar a todo el mundo.

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  • el 19/03/2013 a las 21:05
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    Es lo que tienen los niños, que son una fuente de aprendizaje inagotable y nos dan tanto amor, que en cierto modo, renacemos cada día que tenemos la suerte de vivir con ellos.
    Qué grandes profesionales son mis niñas de Adín.
    Qué duro algún comentario, me ha dolido hasta a mí 🙁
    Un abrazo grande.

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    • el 19/03/2013 a las 21:20
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      Son muy buenas, como personas y como profesionales. ¿Tu crees que lo saben? Ojalá así sea…

      Respuesta
  • el 19/03/2013 a las 23:20
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    Te entiendo perfectamente y de hecho es algo que me llevo planteando desde que, como suelo decir, acabé de abrir los ojos y es que ahora tengo claro muchas cosas que hice y que no pienso repetir con mi peque.
    Por suerte tenemos la capacidad de aprender y rectificar y precisamente si algo he observado en todo el tiempo que te sigo es ese cambio que has ido haciendo.
    Suerte en tu nuevo proyecto.
    Un beso.

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    • el 19/03/2013 a las 23:57
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      Pues si hemos llegado hasta aquí, seguro que en un futuro llegaremos aún más lejos porque menudo camino nos queda todavía por delante, ¿verdad?. ¡Mucho por aprender!

      Gracias, un beso.

      Respuesta
  • el 19/03/2013 a las 23:50
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    Si algo recuerdo de mis inicios buceando en blogs de madres es un post tuyo hablando del colecho. Con posts como ese me sentí identificada contigo. Porque yo entonces no me sentía una loca de la teta, no me sentía emponderada, me daba terror dormir con el peque, no me veía usando pañales de tela ni pariendo en casa. Yo no vine con la “crianza natural” o “crianza con apego” o como se le quiera etiquetar de serie, a mí también me sobrevino, yo sólo era una mamá que daba el pecho a su hijo y no quería criarlo basándome en el maltrato .

    Para mí todo lo que el cuerpo me pedía era raro, iba contra todo lo que había aprendido y vivido, iba contra lo que hacía todo el mundo en mi entorno, y a pesar de leer mucho necesitaba más apoyo, apoyo que no tenía cerca. Y leía posts mucho más declaradamente “pro”, y aunque entendía y asimilaba, no me sentía identificada. Contigo si. A pesar de que dabas biberón y lo defendías, nunca te percibí como “anti teta”. Para mí siempre has sido una referencia en cuanto a modo de crianza, y creo que no soy la única.

    Yo, que te he seguido, he visto toda tu evolución. Te he visto como poco a poco te volvías una loca de la teta, he intercambiado contigo impresiones acerca de cómo lo estabas viviendo, porque se percibía, era algo palpable.
    Así que no, no me sorprende, de hecho sabía que llegarías aquí, te lo dije hace tiempo, ¿recuerdas?

    Si a mí ahora me sacaran frases que dije antes de tener a mi hijo me apedrearían en medio de twitter, colgarían el album de fotos en facebook y lo retransmitirían por youtube. Pero por suerte yo dije todas esas gilipolleces a mi marido y a mi familia, así que ahora ellos se ríen de mí, y yo me río con ellos, de mi estupidez y mi ignorancia.
    ¿Sabes? Yo me siento muy orgullosa de haber sido capaz de hacer esta evolución. Espero que tú te sientas igual.

    De la película que te han montado, en primer lugar está muy claro que no te han seguido todo este tiempo, pero además me parece lamentable hacer determinados juicios de valor sin tener ni idea de qué va la película, y diciéndolo además. Eso en mi pueblo se llama ENVIDIA.

    Yo desde luego algo escrito con tan mala baba no lo hubiera aceptado, con lo que me demuestras una vez más que eres bastante más tolerante que yo.
    Un abrazo gordo guapa!

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    • el 20/03/2013 a las 0:07
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      Mi madre todavía se acuerda de cuando no me gustaban los niños, con eso te lo digo todo! 🙂

      Es verdad que hemos compartido esa evolución con el pecho, para mi ha sido algo increíble, yo sé que tú y otras mamás sabíais lo que iba a vivir pero para mi ha sido… ¡no tengo palabras!. La lactancia me ha cambiado la vida, ha sido un impacto increíble.

      Pero también creo que una cosa tampoco quita la otra, es decir, en su momento no era anti-teta y ahora no soy anti-biberón. Mi experiencia con la lactancia artificial no fue mala y eso tenía que contarlo porque era lo que sentía, igual que ahora puedo contar que el pecho es indescriptible y no tiene nada que ver. Siempre he escrito con el corazón en la mano, ya lo sabes.

      Te agradezco mucho tus palabras. A lo mejor soy gilipollas, es más que probable, porque sigo permitiendo demasiado a gente cree que todo es banal, que no pasa nada, que como no nos vemos las caras se pueden decir barbaridades y linchar públicamente a alguien sin consecuencias. Pero las cosas que se dicen por ahí sí tienen consecuencias y estamos jugando con temas muy importantes. Claro que como no son sus temas, no les importa nada.

      Besos.

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  • el 20/03/2013 a las 0:42
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    Eva, me encanta como vives tu maternidad. Y a mi al ir leyendote, ya sabes, qudm desde hace poco, me he dado cuenta que no soy bicho raro. Yo tuve la gran suerte de ser “mami teta” hasta los 15 meses con el primero y

    pahora llevo otros 7 con la peque. Es algo indescriptible, amor, paz, unión, todo.

    Respuesta
    • el 20/03/2013 a las 0:46
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      Y tambien queria darte animos para tus proyectos. Un beso guapa.

      Respuesta
      • el 20/03/2013 a las 8:47
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        Gracias Tamara, ya sabes que cualquier cosa que necesites aquí estoy 🙂

        Respuesta
    • el 20/03/2013 a las 8:47
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      Si que lo es…

      Respuesta
  • el 20/03/2013 a las 2:37
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    Hola Eva,
    A mi también me ha llamado la atención tu evolución porque me has abierto las miras y porque eres la “culpable” de que antes me diera grima la LM y ahora me empiece a plantear “y por qué no?”.
    Desde luego, en mis pensamientos no he ido tan lejos como esta chica, que te acusa de oportunista y de aprovechada. No sé, me parecería muy fuerte, la verdad. Yo creo que lo que estás haciendo es adaptarte a lo que te viene, a tu situación, e intentando sobrevivir en esta época que nos ha tocado a todos. Pero de ahí a que “te subas al carro de la crianza natural por interés”…

    Respuesta
    • el 20/03/2013 a las 2:38
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      Ay, madre! Lo que he dicho!
      No eres culpable de que antes me diera grima la LM jajajaja
      Antes me daba grima la LM y tú eres la “culpable” de que ahora me la empiece a plantear y tenga ganas de probar.

      Respuesta
      • el 20/03/2013 a las 8:48
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        Te había entendido! Si necesitas cualquier cosa relacionada con la LM no dudes en preguntarme, ¿vale? Te ayudaré en lo que pueda. Ojalá puedas disfrutar de la experiencia!.

        Respuesta
  • el 20/03/2013 a las 4:53
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    Hola mamacontracoriente!

    Me gustó mucho tu entrada, te vengo leyendo desde hace mucho tiempo y también he visto tu evolución y aunque yo siempre he dado teta, también descubrí el colecho y el porteo tarde con mi hija mayor y a mi segundo en cambio le he dado todo de eso que para otras personas es muy difícil de entender y, poco de esas cosas que esas mismas personas te tratan de meter por los ojos como lo mejor (bibes, cochecitos, entretenedores, etc).

    Yo tuve a mi primera hija por cesárea CLARAMENTE innecesaria y a mi hijo en un pvdc simplemente mágico y no por el hecho de haber pasado por una cesárea me voy a callar lo hermoso de mi segundo parto. Es mas, creo que tu vivencia con la lactancia se equipara mucho a esta situación mía y hay que decirlo, no para que aquellas personas que atacan, no, es para aquellas personas que como tu o como yo han decidido vivir su maternidad como la gran oportunidad para cuestionar, para crecer, no para ser las mejores pero si para vivir con intensidad, con conciencia.
    Yo trabajo desde siempre y te admiro a ti y a muchas mamis que han dejado su trabajo, una admiración real, hasta una sana envidia siento. Por eso me ha dado mucha pena el lamentable comentario que te han dejado porque se nota claramente la ira, la mala fe. Solo espero que tus negocios vayan viento en popa y que vendas muchísimos fulares, muchísimas mochilas porque serán mas niños felices 🙂 No sabía que te prepararás para ser consultoría de lactancia, solo te diré que de todas las actividades de voluntariado, precisamente esa es la mas noble porque así como tu o yo en algún momento necesitamos de una, habrán muchas mamis que agradecerán que hoy por hoy no te consideres un producto terminado y sigas, junto con tus hijos creciendo!

    Un abrazo!

    Respuesta
    • el 20/03/2013 a las 8:49
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      Gracias por tus palabras Gaby, te las agradezco mucho. Yo de producto terminado tengo poco. Tengo muchísimas cosas por pulir y en ello estoy… soy una persona muy inquieta, quiero exprimir la vida al máximo, tengo muchísimas cosas que aprender!!

      Besos.

      Respuesta
  • el 20/03/2013 a las 8:21
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    Como tú misma dices, aún con falta de experiencia y de recursos, el mayor también se llevó cosas que el pequeño no 🙂

    Y los dos se llevaron amor, que es lo importante al fin y al cabo.

    Respuesta
    • el 20/03/2013 a las 8:49
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      Desde luego que sí!

      Respuesta
  • el 20/03/2013 a las 8:40
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    Estoy de acuerdo en todo lo que dices, he estado preparando un album a mi hermana pequeña que cumplirá en breve 30 años con fotos de toda su vida, y entre los álbunes antiguos de mis padres me ha costado muchísimo encontrar fotos de ella sola de pequeña, en casi todas estaba conmigo, en cambio de mi (fui la primera) si tenían muchísimas de bebé, es curioso…
    Cuando hablas de segundas, terceras, cuartas oportunidades no creo que sea así, sino simplemente lo llamaría experiencia. Estoy embarazada de mi primer hijo y tengo algunos miedos y dudas, pero lo importante y que puede suplir esa experiencia como bien dices es el amor, y creo que de eso nos sobra a todas las mamis 🙂
    Un saludo.
    http://mamaalostreintaytantos.blogspot.com.es/

    Respuesta
    • el 20/03/2013 a las 8:50
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      Me parece súper bonito que le hagas un album a tu hermana por esa ocasión, ¿tenéis muy buena relación?

      Respuesta
        • el 20/03/2013 a las 13:58
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          Qué bonito! Yo siendo hija única nunca podré experimentar una cosa así pero ojalá mis hijos algún día tengan una relación como la que describes. Te envidio. Un beso.

          Respuesta
  • el 20/03/2013 a las 8:54
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    Cuando nace el primero, intentas llevar a cabo todo aquello que consideras que es lo mejor (porque lo has leído, porque te lo han contado, porque es lo que hacen los demás…). Entonces te das de bruces con la realidad: tu bebé es único y vosotros, como padres, también. Cuando nace el segundo, tus ideas y manera de hacer las cosas han cambiado, has visto tus errores y decides hacer las cosas bien desde el principio, nos creemos madres más experimentadas. Pero el segundo nos deja claro desde bien pronto que él no es su hermano y a los padres nos toca amoldarnos otra vez. Con el tercero ya ni te cuento… Yo digo lo mismo que tu madre y que tú, ojalá pudiera volver atrás sabiendo lo que sé ahora y con la confianza que tengo ahora. Otro gallo cantaría, ¿verdad? Yo, lo que recuerdo con más nostalgia, son las tardes con el primero en brazos, dormidito… Eso no se lo pude dar a sus hermanos y, aunque me duele en el alma, soy consciente de que, a cambio, ellos tienen una madre mejor que aprende de sus errores y que sigue aprendiendo cómo serlo día a día.
    Y, bueno, me gustaría decirte que, aunque no te sigo desde el principio (ojalá, porque leer tu blog me ayudó muchísimo a confiar en mis propias ideas), sí que te sigo desde hace bastante tiempo. Desde mucho antes de que portearas, desde antes de que lograras la LM, desde antes de tu embarazo (que fue parejo al mío), desde antes de Brazos y abrazos y desde mucho antes de Madres blogueras. Y, si sirve de algo, quiero decir que nunca me has parecido contradictoria. Creo que todas nuestras ideas evolucionan, a veces se hacen más fuertes, a veces se hacen completamente opuestas a la idea inicial. A mí me pasa en muchas cosas, en la maternidad también. Después de todo, el tiempo que llevo ejerciendo de madre es relativamente poco si lo comparo con el resto de mi vida. Y, por otra parte, cada uno puede ganarse el pan de sus hijos como mejor sepa.
    Mucha suerte en tu próximo negocio y ¡mucho ánimo!

    Respuesta
    • el 20/03/2013 a las 13:56
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      Sí, otro gallo hubiera cantado pero… ¡es imposible!. Eso que proponía mi madre y que estaría tan bien es irrealizable. Seguro que muchas veces me habrás “oído” decir que creo que no hay que juzgarse severísimamente por el pasado. Es inevitable tener nostalgia, desear haberlo hecho mejor. Pero por lo menos podemos disfrutar de lo que hemos mejorado y seguir en ello, esto de ser padre es una carrera de fondo, no es para dos días sino para toda la vida.

      Me han emocionado tus palabras y me alegro de haberte podido ayudar o acompañar en algo, aunque sea un poquito, porque para eso empecé a escribir, para compartir experiencias con otras mamás y apoyarnos unas a otras.

      Un abrazo.

      Respuesta
  • el 20/03/2013 a las 9:31
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    Conozco a una enfermera que tuvo a su primera hija allá por los 80. Pese a darle de mamar siguiendo todos los consejos del momento y sin despegarse del reloj (era lo que se llevaba) se quedó sin leche antes de las 12 semanas (¡qué raro!).
    Más adelante decidió formarse como matrona. En aquellos primeros partos alguna episiotomía más de la cuenta se le escapó, y aunque entendía que la lactancia materna era lo mejor, a alguna madre reciente no supo ayudarla como debía y en más de una ocasión separó a los bebés de sus madres unos minutos al nacer.
    El segundo hijo llegó, y a ella, que lo sabía todo de lactancia, la convencieron para empezar con lactancia mixta y por supuesto su leche no tardó mucho en desaparecer.
    De aquello han pasado más de 25 años, y desde entonces ha pasado por La Liga de la Leche, ha hecho muchísimos cursos de lactancia, es una gran defensora de la lactancia materna a demanda y del porteo, del piel con piel,… Y hace del asesoramiento con la lactancia una de sus principales tareas cuando se viste de blanco, pese a haber tenido dos lactancias casi fracasadas, pese a no haberla defendido como debía en los 80,…
    Hoy esa matrona es abuela reciente, y ella dice que es su tercera oportunidad. Y mira embelesada a su nieta mamar, y cuando dicen que hay que separarla del pecho porque es ansiosa, sale ella a defender el derecho de su nieta a estar pegada a su madre, aún a costa de acabar vomitando otro día más (¿para qué preocuparse con algo que se arregla en la lavadora). Es una abuela de esas a las que le gustan los faldones, pero aún más le gusta mirar la cara de paz de su nieta cuando va en el fular, pegadita al corazón de su madre. Fular que nos ayudaste a elegir, por cierto.
    ¿Debería dejar de ejercer esta matrona, que tuvo dos lactancias fallidas y que para quitarse culpas y responsabilidades pensó “que el biberón no estaba tan mal”? ¿Es una hipocresía que en sus grupos de lactancia acaricie los hombros de las madres llorosas “para relajarlas”, dice, cuando en realidad es porque tiene la teoría de que si las acaricia aumenta la oxitocina y sale más leche? ¿Es una persona falsa por hablar en los grupos de crianza de los beneficios de los brazos y del porteo cuando no se anudó el fular hasta que fue abuela?
    Quizá deberíamos preguntárselo a las madres que la paran por la calle para darle las gracias por su apoyo y enseñarle lo bien criaditos que tienen a sus hijos, ya preadolescentes. O a las que van a la consulta sin cita porque tienen grietas y saben que más tarde o más temprano las recibirá. O a mí, que si defiendo la lactancia como lo hago, y si hoy estoy dando el pecho a mi hija es gracias a escucharla a ella defender cada día la leche materna,
    Todos tenemos derecho a escribir la historia de nuestra vida, a cambiar, a evolucionar y a disfrutar de las segundas, terceras y cuartas oportunidades.
    Enhorabuena por tu proyecto!

    Respuesta
    • el 20/03/2013 a las 11:03
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      ¡Qué bonito este comentario! ¡Cuánta razón!

      Respuesta
      • el 20/03/2013 a las 13:59
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        Jo, me ha emocionado un montón! 🙂

        Respuesta
    • el 20/03/2013 a las 13:58
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      Uff, me ha emocionado muchísimo tu mensaje. Ole por tu madre, qué gran mujer, qué suerte tenerla como madre y abuela.

      Gracias, de corazón. Un beso.

      Respuesta
      • el 20/03/2013 a las 14:34
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        Me alegro! pero más que hablar de ella pretendía contar que el pasado, pasado está y cada uno lo aprovecha como quiere. Y sinceramente, creo que las personas en las que confiamos como guías en la crianza, son aquellas que han vivido las dificultades, y han salido de ellas creciendo. Creo que, precisamente por tus experiencias con cada uno de tus hijos, vas a ser una asesora de lactancia estupenda.

        Respuesta
        • el 20/03/2013 a las 14:36
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          Gracias Estrella. Pues al menos es lo que voy a intentar, me gustaría que mi experiencia sirviera para poder aconsejar mejor y devolver aunque sea un poquito de todo lo que yo he recibido. Un besazo.

          Respuesta
    • el 20/03/2013 a las 16:27
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      Que bien dicho! Que sentidas palabras…

      “Todos tenemos derecho a escribir la historia de nuestra vida, a cambiar, a evolucionar y a disfrutar de las segundas, terceras y cuartas oportunidades.”

      A que sí!

      Felicidades por tu madre! Y sabes, a mi hija es a la única que no le resulto cansina con el tema lactancia 😛 Ojalá la vida me alcance para vivir con ella y acompañar su maternidad!

      Respuesta
      • el 20/03/2013 a las 21:39
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        Felicidades por tu madre! Y sabes, a mi hija es a la única que no le resulto cansina con el tema lactancia Ojalá la vida me alcance para vivir con ella y acompañar su maternidad!

        ¡Buenisimo!

        Respuesta
    • el 21/03/2013 a las 14:44
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      que bonito Estrella, que afortunada eres! y que afortunada eres tú también MCC por tener personas a tu alrededor que te animan con palabras tan bellas y cariñosas. si nos equivocamos es porque hacemos las cosas nosotras mismas sin esperar a que nos las hagan los demás y lo bueno de todo ello es aprender del error y seguir hacia delante haciéndonos más fuertes .

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      • el 21/03/2013 a las 18:16
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        Sí, tengo suerte, estoy muy agradecida 🙂

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  • el 20/03/2013 a las 11:28
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    Yo empecé a seguir tu blog hace un tiempo. Lo puse en favoritos, ahí donde ahora tengo cuatro o cinco blogs más de mamás que cuentan sus experiencias y formas de vivir la maternidad, y lo he seguido desde entonces, post a post. De los blogs que ahora sigo, fuiste la primera que me pareció “sólo” una mamá, nada más que una mamá contando sus observaciones sobre el día a día, su opinión, sus decisiones y sus porqués. Tu forma de explicar las cosas me pareció totalmente nueva, porque estaba acostumbrada a blogs en los que un experto daba su versión profesional (aunque subjetiva) sobre cómo se tienen que hacer las cosas y tú contabas cómo creías que debías hacerlas o cómo habías actuado tú, muchas veces con todo en contra. Digamos que fuiste mi primera puerta hacia una maternidad distinta de como la estaba viendo a mi alrededor, mucho más instintiva, mucho más animal. Yo leía y pensaba, por una parte, “así es como yo voy a querer que sean las cosas” y, por otra, “¿ves? no pasa nada por equivocarse, seguro que cuando sea madre me equivocaré muchas veces pero tengo que hacer lo que me pida el corazón”. Además, ya te comenté en privado que tus posts sobre el método sintotérmico han sido los que me han ayudado a quedarme embarazada y dentro de unas 12 semanas tendré a mi primera hija conmigo.
    A mí no me importa lo que hay detrás de tus negocios o tus motivaciones y aspiraciones económicas. Porque lo que me importa es que tú y las otras mamás blogueras, así como los padres y madres que comentan, también se equivocan, también rectifican, también piensan como yo o me hacen entender por qué no piensan como yo. Y me siento mucho más arropada o más confiada en mis propias decisiones.
    Y dejando a un lado mi apoyo por escrito, en vista de algunos de los primeros comentarios, quería preguntarte algo referente al post de ayer: ¿qué consejo fundamental nos darías a las mamás primerizas como mamá de dos que eres? Por ejemplo, ¿algo referente a los miedos ante todas las novedades -que supongo que con un segundo hijo se ven distintos- o sobre aprovechar el tiempo con un hijo único antes de que llegue un segundo? Gracias (por todo).

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    • el 20/03/2013 a las 14:04
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      Te agradezco muchísimo tu comentario, me siento muy bien de haber podido echarte un cable en lo que humildemente sé y que compartir mis experiencias te haya podido acompañar en algún momento. Espero que no dejes de contarme cómo te va, que ya te queda bien poquito.

      No me gusta mucho eso de dar consejos y menos en temas tan complicados. Creo que la maternidad es un momento que, bien aprovechado, nos puede servir para crecer como personas a un nivel máximo. Quizá ese sería el consejo que te daría, que cuando tengas a su hija en tus brazos te sumerjas en ella y te dejes llevar, que aproveches la experiencia para conocerte más a ti misma y que no desconfíes de tu corazón. Si luego te equivocas o no, a eso mejor que no le des vueltas, porque todos nos equivocamos diariamente y la falta de experiencia inevitablemente se tiene que notar ¡pero no tiene por qué ser mala!. El proceso de aprendizaje nos enseña mucho, los errores, las dudas… John Lennon tiene una cita que me gusta mucho “la vida es eso que sucede mientras hacemos planes”. Pues eso, que el proceso en sí es tan importante o más que el resultado final, ¿no crees?.

      Un beso. Y gracias a ti.

      Respuesta
  • el 20/03/2013 a las 15:04
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    Me gusta tu artículo, mi experiencia es diferente:
    Con mi primer hijo tenía todo el tiempo del mundo para él y la verdad es que pude disfrutarlo mucho, dedicación completa .. colecho, lactancia m., masaje,rutinas, juegos, mucho tiempo para él, con el segundo lógicamente el tiempo hubo que repartirlo y aunque me propuse firmemente que por ser el segundo no tenía que perderse todas las cosas que tuvo el primero, reconozco que fue y es difícil repartirse, es cierto y estoy orgullosa de que tuvo su LM ( que reconozco que tenía mucho miedo de no ser capaz por lo dicho, repartir el tiempo y evitar que el mayor se sintiese desplazado,…etc), colecho, masaje, baños divertidos, pero a pesar de que es difícil estoy contenta con el resultado, el mayor en general se sintió integrado en todo momento y lo llevó ( y lleva) genial ( también reconozco que ayuda mucho el que es un niño con muy buen carácter y eso facilita las cosas…) y el pequeño tuvo más de lo que en un principio yo pensaba que iba a poder darle.
    Aún así reconozco que muchas veces pienso : ¡ me encantaría que el día tuviese más de 24h!

    besos 😉

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    • el 20/03/2013 a las 21:39
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      Yo voto por días de 36 horas siempre y cuando esas 12 adicionales pueda dormirlas del tirón, que tengo muuuucho sueño acumulado.

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  • el 20/03/2013 a las 17:20
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    Podría decir muchas cosas sobre este post y responderle muy detenidamente a lamamadeunabruja…
    Creo que soy de las pocas personas (por no decir la única) que te conoce ANTES de ser MCC, antes de tu primer embarazo, de hecho hasta antes de tu boda. Antes de que todo comenzase.
    Podría dar muchas explicaciones, justificaciones, podía decir más de una verdad bien dicha a más de una que se permite el LUJO de opinar sin tener ni idea y lapidar.
    Pero no lo voy a hacer. Es tan ridículo que no merece la pena.
    Un beso gordo.

    Respuesta
    • el 20/03/2013 a las 21:37
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      Fíjate que al leer tu comentario me ha venido un flashazo de una conversación que tuvimos una tarde-noche, quizá la primera conversación que tuvimos… Uff, se me han puesto los pelos de punta recordándolo. Estaba claro que iba a llegar hasta aquí, ¿no?. Ahora creo que sí, que este era el camino… Besos.

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  • el 20/03/2013 a las 21:28
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    Vayan mis disculpas por delante… Pero coincido con Mamadeunabruja… Es estupendo que la gente cambie de opinión claro que si, aunque sorprende mucho cuando ese cambio viene de una persona que ha sido muy crítica con determinados aspectos de la crianza ( incluido el colecho, aunque al final acabarás cediendo, porque recuerdo que te quejabas bastante de el…. ).

    Como bien ha dicho ella, nos conocemos de hace mucho, desde antes del boom de los blogs, y han habido cosas, a nivel personal y que no vienen al caso, que a mi también me dejaron descolocada en su momento… Pero aprendo rápido a valorar a la gente.

    Deseo que te vaya muy bien con tus nuevos proyectos, aunque solo conozco una versión de los hechos, es suficiente para ver que no me equivoqué en mi valoración.

    Y no quiero que te tomes nada de esto como una crítica destructiva, simplemente que reflexiones un poco sobre el camino que pareces haber tomado.

    Respuesta
    • el 20/03/2013 a las 21:36
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      Recojo tu comentario, aún lamentándolo. Si hay algo por lo que deba pedirte disculpas, no dudes en decírmelo, por favor.

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    • el 23/03/2013 a las 13:21
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      no puedo estar más de acuerdo con vosotras 2!! durante una temporada he notado como que este blog es más comercial, y eso ahora de donar, me saca un poco de mis casillas.
      me alegro que vuelvas a ir a esas charlas con belén que tan bien te vienen para evolucionar como persona y espero que tengas mucha suerte con tus proyectos.
      y personalmente, yo pienso seguir leyéndote, pero ya te digo, habla un poco más de la evolución de bebé.
      saludos guapa

      Respuesta
      • el 23/03/2013 a las 13:23
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        Isa, pues sí, llevas razón. Cada vez cuento menos cosas personales, sobre todo acerca de mis hijos, y menos que voy a contar. No me compensa ni lo más mínimo.

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  • el 21/03/2013 a las 10:41
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    Coincido plenamente en todas tus palabras sobre la experiencia con el primero y el segundo. Yo con el 2 también “descrubrí” la lactancia materna, el porteo (os compré una boba también aconsejada por una amiga a la que también asesorásteis) y el colecho. Ojalá, hubiera hecho con el primero lo que estoy haciendo con el segundo!!!!!! Al primero, por ser el primero, le reservo el derecho a descubrir el día a día de lo nuevo en tema de educación, en lo que me enseña cada día en lo que respecta a crianza con un niño de casi 5 años, pero también porque me siento culpable de muchos errores que cometí con él y que me hicieron abrir los ojos para saber que con el segundo no los cometería nunca más. Al segundo, le reservo mi confianza, mi tranquilidad en que estoy haciendo las cosas como quiero, sin presiones de ningún tipo y segura de mi misma ante ataques externos que, aunque no son malintencionados (como los de mi madre o mi marido), no comparten este apasionatne mundo de la crianza con apego, pero los cuales no dejan de alabar porque ven lo feliz que está creciendo el segundo y lo feliz que me hacen ser como MADRE los dos.
    En fin, que yo creo que rectificar es de sabios y la experiencia hace muchíiííííísimo tanto en la maternidad y la crianza como en la vida en general. Ojalá pudiera darle una hermanita a mis príncipes y que fuera (mal)criada más aún, si cabe, en la LM, colecho, porteo, taaaantas cosas bonitas que te aporta la maternidad…. pero la crisis es la crisis, y aunque injusto que sea por esto, creo que no va a poder ser.
    Un abrazo muy fuerte y ánimo mamacontracorriente. Hay gente con mucha envidia en el mundo y que es mala, pero ignórala y hazte fuerte ante la adversidad!!!

    Respuesta
    • el 21/03/2013 a las 14:25
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      Como ya he dicho anteriormente mi experiencia en este caso es diferente pero quiero aprovechar para unirme al último párrafo de Susana 😉

      Respuesta
  • el 21/03/2013 a las 15:12
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    Me ha encantado tu entrada, yo también pienso que dista mucho criar al primer hijo, que al segundo o tercero o… y es que las madres vamos cambiando y evolucionando, creciendo y aprendiendo. Yo aún no tengo un segundo hijo, pero espero que llegue pronto.

    Te conocí hace unos meses cuando buscaba por internet sitios para comprar TE y TO…y apareció una entrada de tu blog..buenisimaaaa sobre donde comprarlos, como utilizarlos, etc
    Después cuando vi mi positivo muy muy clarito (aunque al final la cosa no terminó bien), busqué por internet sobre test de positivos tempranos y lineas de evaporación y …vualá! ahi estaba otra entrada tuya, hablando de tu positivo temprano, aquella tira que fue negativa hasta que la rescataste de la basura.
    Tus entradas me ayudaron mucho, y te sigo leyendo siempre que tengo un huequecillo. Te deseo toda la suerte del mundo en tus nuevos proyectos.
    Seguiré visitandote y aprendiendo contigo.

    Respuesta
    • el 21/03/2013 a las 18:14
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      Me alegra muchísimo haberte ayudado en algún momento, qué ilusión. Muchas gracias, un abrazo.

      Respuesta

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