Aunque hace ya mucho que no hablo del tema porque con el crecimiento natural de mis hijos sus pies han ido adquiriendo medidas y formas más estándar, recuerdo que he hablado en muchas ocasiones sobre la dificultad de encontrar zapatos que les sirvieran, especialmente en los inicios de este blog, cuando me tocaba calzar a Mayor en sus primeros pasos y entre su pie diminuto y su empeine gordísimo era misión imposible.

El tema chanclas, hasta haber encontrado las chanclas perfectas, ha sido el que más nos ha costado. Por falta de sujeción, por no caberles, por exceso de sudoración, por hacerles roce… ¡Todo un mundo!

Cuando Mayor era bebé no sé si es que no había más surtido o es que yo conocía menos sitios donde buscar, pero la mayoría de las opciones para calzarle en verano para ir a la piscina eran las clásicas cangrejeras.

Este tipo de chancla era totalmente incompatible con él: la forma de las cangrejeras no permitía que le pasara el empeine. Simplemente no le cabían, tenía el pie demasiado gordo. Y casi mejor porque este calzado con ese tipo de plástico no parecía en absoluto bueno para unos pies tan delicados y sudorosos como los suyos, además de que tener que agacharte la cerrar o soltar la hebilla cada vez que se las tuvieras que quitar o poner me parecía muy poco práctico.

Luego se pusieron muy de moda las chanclas de dedo, que son monísimas pero no las veo cómodas en absoluto para un niño. Yo busco un calzado con el que mis hijos puedan jugar, correr, trepar, en definitiva, moverse con la tranquilidad de que no se le va a salir la chancla volando o se van a torcer el pie. Además, la tira del dedo no creo que sea nada agradable para esos deditos gorditos de los niños pequeños, ¡si son algunas de adulto y son insoportables del daño que hacen!

Hay que reconocer que algunos modelos me parecen preciosos, las Havaianas son una monada… Las amarillas de la foto me chiflan…

Havaianas niño

Pero no, yo buscaba algo práctico.

Más o menos al mismo tiempo se pusieron de moda también los zuecos de Crocs (y todas las múltiples imitaciones que salieron a continuación como setas) pero a nosotros tampoco nos han entusiasmado. El zueco no deja de ser un zapato prácticamente cerrado y de plástico. A Mayor le resbala el pie dentro del sudor y la tira que se puede subir por la parte del talón tampoco le sujeta nada. ¡Por no hablar del olor a los dos días de uso! Bebé directamente pasaba de ponerse este tipo de calzado, para ponerse eso prefiere ir descalzo. Los dejamos nuevos sin usar apenas.

Zuecos Crocs

En definitiva, que hasta que no dimos con las chanclas perfectas hemos ido acumulando en el armario opciones que no les iban bien, qué remedio.

Afortunadamente hemos dado con LA CHANCLA PERFECTA.

Son Crocs también, pero tipo sandalia. Se llaman Crocs Sandal Kids.

Crocs Sandals

Me gustan porque:

– Tienen una buena sujeción del tobillo, de manera que al niño no se le salen de ninguna manera y puede correr y jugar con ellas cómodamente.

– Se quitan y se ponen muy fácilmente, incluso pueden hacerlo ellos solitos. El velcro que llevan no se rompe ni deja de pegar con el tiempo, es súper resistente.

– Al ser un zapato muy abierto, dan mucho menos calor que otras chanclas y les suda menos el pie.

– No les rozan en ningún sitio y tienen una calidad muy agradable así que no provocan heridas.

– Me parecen bastante monas.

– Tienen muy buena adherencia ya que la suela es rugosa. No resbalan con ellas.

– Están disponibles desde un pie bastante pequeño, el 19.

Mayor ha estado dos veranos con las mismas ya que no le ha crecido el pie y están impecables. ¡Pocos calzados han aguantado tanto trote como estas chanclas! Así que en un futuro podrá heredarlas Bebé, al que le compré unas el año pasado y este año hemos repetido con la talla siguiente.

Crocs Sandals en Bebé

Bebé este año con sus Crocs Sandals

En cuanto al tallaje, mi opinión es que tallan normal tirando a grandes. Bebé lleva un 23 o un 24 y las Crocs Sandals que lleva este año son un 22/23. Mayor lleva dos veranos con las Crocs Sandals en un 25/26 mientras que de calzado normal lleva un 27. Este año ya le quedan quizá un pelín justas pero hemos preferido esperar al año que viene para comprar la talla siguiente.

La podéis comprar en las tiendas de Crocs o aún más fácil y rápido en Amazon.es, donde tanto el envío como los cambios de talla o devoluciones es gratuito.

Mientras no las dejen de fabricar, tengo claro que nosotros seguiremos repitiendo año tras año. ¡Qué descanso haber cerrado el capítulo de buscar la chancla perfecta!