Un poco antes de Navidad me contactaron desde Foreo, una conocida marca sueca famosa por su sistema de limpieza facial Luna. Querían que probara la novedad que acababan de lanzar al mercado: sus nuevos cepillos de dientes de silicona, los Issa. Me enviaron un Cepillo Dental Issa para mi y un Cepillo Dental Issa Mini para que lo usara Mayor. Francamente, hacía tanto tiempo que una empresa no me contactaba con tanta amabilidad y respeto y sin pedir absolutamente nada a cambio así que me parece importante decirlo.

A mi los gadgets me pierden. Pero quería probar a fondo estos nuevos cepillos dentales para poder daros una opinión bien fundamentada y más allá de la emoción del momento. Porque es verdad que a veces hay productos que en el primer encuentro te encantan pero luego van pasando las semanas y ya no te parecen para tanto, por eso creo que estas cosas hay que probarlas a medio-largo plazo.

En mi caso, además, se da la casualidad de que me chifla lavarme los dientes. No sé si es una manía o hay más gente que lo hace de forma habitual pero yo tengo la costumbre de lavarme los dientes siempre que tomo algo. Es decir, que probablemente me cepille los dientes 4 ó 5 veces al día. Junto al pelo, es una de las rutinas de salud/belleza a la que más importancia doy. Me encanta el frescor que deja el cepillado dental.

Por ese motivo hace años que soy usuaria de cepillos dentales eléctricos y valoro mucho esa sensación de limpieza profunda que a mi no me daban los cepillos manuales. Así que yo ya estaba al tanto de que había salido esta novedad al mercado antes de que me contactaran y me parecía súper interesante. Me llevé una gran alegría cuando me ofrecieron probar sus Issa.

Mayor y yo llevamos usando nuestros cepillos dentales Issa unos dos meses, más o menos, un tiempo que considero que es suficiente para poder dar una opinión fundamentada.

Mis impresiones sobre el cepillo ISSA

Lo primero que llama la atención de los cepillos de dientes Issa es que están fabricados en silicona. No se parecen a ningún otro cepillo dental que se haya visto antes en el mercado. Tienen un tacto increíblemente agradable en la mano, son súper ligeros y desde el punto de vista estético una pasada.

El cabezal se cambia únicamente una vez al año, mientras que en los cepillos de dientes eléctricos estándar se suele cambiar en torno a unas 4-5 veces al año. Las cerdas de silicona son súper higiénicas, doy fe de que se secan en un instante y no cogen malos olores, además de que se limpian de lujo simplemente moviéndolas un poco con el pulgar mientras pones el cabezal bajo el grifo. Antes me sucedía cada cierto tiempo, sobre todo en invierno, que el cepillo me cogía mal olor por tardar demasiado en secarse, esto con los Issa no pasa nunca, al momento está seco.

Otra cosa que me encanta es que se carga mediante USB y tiene una autonomía de 365 usos. Así que me olvido de tener el cepillo sobre su base, lo tengo directamente en el baño, ahorrándome un cable que era un estorbo. Y si me tengo que ir de viaje (que no me he ido en siglos, pero está bien saberlo) me puedo ir con la seguridad de que no se le va a acabar la batería.

¿Cómo es la sensación de lavarse con un cepillo cuyas cerdas son de silicona? Es difícil de describir porque es algo totalmente distinto a lo que estamos acostumbrados. La primera sensación es peculiar. Yo además cometí el error de apoyar el cepillo en el diente y esperar a que hiciera algo, igual que hacen los cepillos eléctricos normales. Pero el Issa no funciona así, el cepillo emite pulsaciones de alta intensidad pero no se mueve, de manera que hay que cepillar como si se tratara de un cepillo manual.

Como decía, la sensación es diferente. No es mala, simplemente es distinta a lo que estamos acostumbrados y a mi me ha conquistado. Además, el poder cepillarme de la manera tradicional me gusta mucho, incluso con los cepillos eléctricos estándar tenía tendencia a hacerlo así aunque no es necesario.

Con el cepillo Issa no me han vuelto a sangrar las encías. Antes tenía que tener cuidado porque como me acercara mucho a esa zona me sangraban enseguida. Ahora puedo limpiarme toda la boca sin miedo ya que el cepillo es súper flexible y las cerdas de silicona son muy suaves.

He notado que forma mucha espuma, con mucha facilidad, por lo que se gasta menos dentrífrico.

Y algo que me encanta es que es muy muy silencioso. Con el cepillo eléctrico que tenía antes muchas veces tenía que usarlo apagado para no despertar a Bebé, que es de los que se despiertan con el vuelo de una mosca. El Issa no hace nada nada de ruido así que puedo usarlo sin problema.

El cepillo Issa vibra cada 30 segundos para avisarte de que cambies de zona hasta que completes los 2 minutos de cepillado, que es el tiempo que se recomienda para una limpieza óptima bucal.

También se puede regular su intensidad según tus preferencias.

Mis impresiones sobre el cepillo ISSA Mini

El Issa Mini es como el cepillo Issa pero en pequeñito. Está diseñado para que lo usen los niños a partir de 5 años.

Vibra igual que el Issa de adultos para avisarte de que cambies de zona pero, además, lleva una carita triste o sonriente que avisa al niño en el caso de que lleve más de 12 horas sin lavarse los dientes.

A Mayor al principio le encantó. Ahora, obviamente, lo tiene como algo normal, como el simple accesorio con el que se lava los dientes, aunque sigue pendiente de la carita triste de su cepillo ya que como duerme mucho por las mañanas siempre está triste su cepillo.

En su caso creo que se lavaba los dientes mejor con el cepillo eléctrico tradicional que usaba antes porque para él es más sencillo posar el cepillo en el diente y deslizarlo por la boca, dejando que las cerdas giren y hagan todo el trabajo de limpieza. El gesto de tener que cepillar de arriba a abajo le cuesta más y normalmente se hace un lavado chapucero. Hay que tener en cuenta que cuando lo estrenó tenía 5 años casi recién cumplidos por lo que mi impresión es que quizá este sistema se aproveche más en niños algo mayores.

A mi me gusta más lavarle con su Issa Mini porque normalmente se mueve mucho mientras le froto y como el Issa es tan suave nunca le hago daño, algo que sí me pasaba a veces con su cepillo anterior.

Que sea silencioso a Mayor le da lo mismo pero le encanta poner al cepillo a bailar junto con el mío. Como los Issa vibran, le encanta encenderlos y ponerlos a echarse un baile sobre la encimera del baño. Hay que reconocer que son tan monos que da pena usarlos “sólo” para lavarse los dientes.

¿Recomiendo entonces el cepillo dental Issa y el Issa Mini?

A mi la experiencia me ha encantado y no me veo volviendo a mi cepillo eléctrico anterior. Me encanta la sensación que deja de limpieza al mismo tiempo que su suavidad durante el cepillado, me encanta la estética, me encanta el tacto y valoro muchísimo que se seque en un segundo y el espacio que me ha dejado libre al prescindir del cargador y el larguísimo cable que tenía mi cepillo anterior.

Ahora bien, el factor precio creo que en este caso es importante ya que el Issa cuesta 169 euros y el Issa Mini 99 euros. Para muchas familias es implanteable gastarse ese dinero en un cepillo de dientes y más como están las cosas ahora mismo.

Para los que sí pueden planteárselo supongo que también es una cuestión de poner todo en una balanza. Hay que decidir si se quiere tener lo último del mercado, la tecnología más novedosa, un diseño ligero e innovador, una estética impecable y un sistema más práctico o si se prefiere algo más clásico y también más económico. También hay que valorar que comprar un sólo recambio al año del cabezal es un ahorro a largo plazo, al igual que usar menos pasta de dientes, aunque habría que echar cuentas para ver si compensa la inversión. Probablemente si el cepillado de dientes no te interesa mucho, el cepillo Issa no sea para ti.

En mi caso que me encantan los aparatitos y el cepillado de dientes es algo que valoro mucho hubiera acabado comprándolo o pidiéndolo para mi cumpleaños o en Navidad. Igual que tengo en mente probar el sistema de limpieza facial Luna e igual que tarde más o tarde menos compraré otro Issa para que mi marido también disfrute de este sistema (y para poder quitar del medio el cargador y el cable tan largo de su cepillo actual, ¡que estoy deseando perderlos de vista!).

Desde luego, si el precio no es un impedimento para ti, mi respuesta sobre si recomiendo el cepillo dental Issa es un sí rotundo.