Categoría: Maternidad

Es raro no estar embarazada

Después de un embarazo tu cuerpo nunca vuelve a ser el mismo. Durante el embarazo me sentía bien con mi cuerpo. Tenía una tripa resultona, bastante pequeña, y ni una sola estría. Además, se me marcaban las rodillas y los tobillos, algo realmente milagroso, pues mis piernas siempre han sido gruesas. Todos coincidían en que estaba más delgada que nunca: los brazos, las piernas, la clavícula… Es verdad que no me encontraba ese “halo” que dicen que tienen las embarazadas, pero a cambio el pelo me duraba mucho más tiempo limpio y no tenía ni un solo grano, además de tener la piel más lisa y con menos poros. En definitiva, me sentía bien, ligera, y no como una ballena varada (que era como pensaba que iba a estar). Estaba convencida de que una vez diera a luz me iba a quedar más delgada que antes. Al fin y al cabo, sólo había engordado 7 kilos y mi cuerpo estaba visiblemente más flaco. Era cuestión, simplemente, de que la tripa volviera a su ser. Pero, de momento, la previsión no se ha cumplido. De esos 7 kilos apenas he perdido 4; supongo que no es que no haya perdido, es que he engordado. Eso se debe, sin duda, a volver a comer como una persona normal, porque mi alimentación durante el embarazo ha sido un  verdadero aburrimiento, sin sustancia...

Leer más

Los "saltos" de aprendizaje

Antes de tener a mi hijo no había tenido contacto ninguno con bebés. Tenemos un par de parejas de amigos con hijos, pero no hemos vivido su fase bebé. Y en la familia somos los primeros. Así que ni idea de nada relacionado con lactantes, ni siquiera de las cosas más básicas. Si me hubieran preguntado cómo van progresando los bebés, si de forma paulatina o a saltos, hubiera dicho que de forma paulatina. Y me hubiera equivocado. Hasta el momento hemos vivido dos grandes saltos. El primero, a las seis semanas de vida. El bebé pasivo, muy exigente y poco comunicativo se convirtió, de la noche a la mañana, en una pequeña personita que sonreía a su papis, lloraba menos, tenía algo más de paciencia y lograba hacerse entender de una manera más eficiente. El segundo salto lo estamos viviendo ahora y es absolutamente asombroso: Un buen día, a finales del mes de diciembre, cuando aún no había cumplido los tres meses, me lo encontré una mañana temprano despierto en su cunita, callado, jugando tranquilamente con la espiral que tiene colocada a su izquierda. Palmoteando las cositas que cuelgan e incluso cogiéndolas con su mano izquierda. Este fue el primer paso y un cambio radical; de no ser capaz siquiera de abrir el puño, pasar a sostener algo durante unos cuantos segundos e incluso agitarlo. Esta mañana, con...

Leer más

Insomnio

Cualquiera pensaría que una persona que está cansada se duerme nada más tocar la almohada, pero a mi no me pasa. Da igual que me haya levantado tres veces la noche anterior y haya estado despierta una hora cada vez, que me haya quedado definitivamente despierta a las 8 de la mañana y que haya estado todo el día trajinando para arriba y para abajo hasta las 24h. Llega la hora de meterse en la cama y yo estoy destrozada pero como una moto. Se supone que el insomnio es uno de los primeros síntomas de la depresión postparto,...

Leer más

La maternidad no es sexy

Con ocasión de estas fiestas navideñas he tenido la ocasión de volver a escuchar, de boca de una mujer embarazada, una frase que detesto: “las embarazadas también somos sexys”. Esta entrada guarda mucha relación con lo que expuse el otro día en no quiero ser una tía buena. Soy consciente de que la formulación correcta de la frase es: “una mujer embarazada no tiene por qué dejar de ser atractiva, de cuidarse y sentirse bien consigo misma”, algo con lo que estoy de acuerdo.  Pero como vivimos en una sociedad en la que hemos sexualizado absolutamente todo, una formulación más “normal” no tiene cabida si queremos ser “modernas”, “desinhibidas” y “progres”. El sexo envuelve todo lo que nos rodea: la publicidad de los perfumes (cualquier publicidad, para ser más exactos), el telediario, las noticias de la prensa rosa y no tan rosa, el reconocimiento social de quien tiene mucho éxito en sus relaciones sentimentales, la ropa.. Yo no resulto moderna ni progre ni “in” sino más bien carca y aburrida porque me independicé con mi pareja con 24 años recién cumplidos y he tenido un hijo con 27. Porque lo “in”, lo aceptado socialmente, es tener un follamigo (palabra sacada de GH11), salir de fiesta jueves, viernes, sábado y domingo (enrollándote cada día con un@, faltaría más), vivir con tus padres hasta los 35 y entonces, sólo entonces, casarte,...

Leer más

No quiero ser una tía buena.

Acabo de ver en el telediario que Heidi Klum vuelve a ser noticia. Hace décadas los telediarios hablaban de cosas serias y resultaba interesante verlos. Hoy en día no hay ni un sólo informativo que no dedique al menos una de sus noticias a sacar tias en bolas, cuanto más pendonas, mejor. Y la tía buena de hoy es, de nuevo, Heidi Klum. Que conste que a mi esta chica me cae bien y el hecho de que vaya por su ¿cuarto? hijo tiene mucho que ver en ello. Que se gane la vida explotando su imagen y su cuerpo no me parece mal, ya que está de buen ver, que lo aproveche. También vaya por delante que no entiendo cómo es posible que el desfile de Victoria’s Secret sea noticia en los telediarios de nuestro país, o el calendario Pirelli o, en este caso, la recopilación de fotos en pelotilla picada de Heidi. Si no es para calentar al personal masculino, no veo otra razón para que aparezcan en un informativo diario. No veo por qué tengo/tenemos que asumir el papel que con tanta naturalidad se nos da a las mujeres en televisión. Parece evidente que la que no está buena, la que no tiene unas buenas tetorras (sean operadas o no), no vale nada. Si no, ¿por qué está tan de moda Sara Carbonero? ¿Por lo buena...

Leer más

Búsqueda personalizada
¡Suscríbete a mi newsletter!

¡Suscríbete a mi newsletter!

Apúntate y recibe todas las novedades en tu mail.

Te has suscrito correctamente

Últimos Tweets