La primera impresión fue mala. Y la segunda, y la tercera… Pero luego ha ido pasando el tiempo, a fuerza de verlos cada dos por tres y preguntándome si tendrán un mensaje subliminal o simplemente que son geniales estos del Cantajuego… ¡estamos enganchados!, ¡somos fans!,
Cada vez que lo pongo sufro el mismo shock estético, pero es que la cutrez ha acabado pareciéndome entrañable… ¡es la marca de la casa!. Y estoy agradecida porque me han enseñado un montón de canciones cuando yo no sabía ni una. Hasta hemos perdido la vergüenza y hacemos las coreografías en casa ¡y nos lo pasamos bien!.
Vamos, que yo creo que la próxima vez que pasen por Madrid allí que nos vamos a plantar en primera fila a hacer el ganso como el que más. Si veis a unos padres hacer el tonto mientras su hijo mira con estupor, ¡seremos nosotros!.
Donde dije digo, digo diego.