La progesterona, la llamada hormona del embarazo por la importancia que tiene durante el mismo, entre otras cosas ayuda a que el endometrio se sostenga con el grosor necesario para facilitar la implantación del óvulo recién fecundado. En cualquier caso, es una hormona que está presente en el ciclo menstrual normal de todas las mujeres por lo que las razones por las que se receta son muchas y dependen de cada caso concreto. En muchos embarazos se prescribe para ayudar a que éste progrese adecuadamente mientras es la propia placenta la que toma las riendas de la producción de la misma.

Puede recibirse por vía oral, tomando las pastillitas que prescribe el médico una o varias veces al día o por vía vaginal, introduciendo las mismas pastillitas en la vagina. En teoría, sus efectos deberían ser los mismos pero me consta que algunos ginecólogos indican a sus pacientes que lo tomen sólo de una u otra forma, desconozco las razones concretas.

Después de que me receteran progesterona en mis dos embarazos y de haberla tomado en cada uno por una vía distinta, me gustaría comentar las enormes diferencias en cuanto a efectos secundarios que hay entre una y otra forma de administración.

Vía oral

En mi primer embarazo me preocupaba meterme una pastillita ahí abajo, así que decidí tomarla por vía oral.

Los efectos secundarios fueron inmediatos, nada más tomar la primera pastilla, y fueron en aumento conforme iba haciendo tomas:

- Sensación constante de estar drogada: lengua de trapo, manos dormidas, dificultad para caminar en línea recta, dificultad para concentrarme, mareo fuerte y constante… Me faltó ver dragones, vaya, una sensación realmente horrible.

- Mucho malestar general, gran dificultad para realizar las tareas del día a día por el enorme sopor que me producía, un mal cuerpo tremendo.

- Por supuesto, naúseas a tutiplén, estómago totalmente cerrado.

- Visión afectada: sensación de túnel, recuerdo haber ido caminando por los pasillos de mi empresa y tener la impresión de que el suelo se hundía bajo mis pies, como si la moqueta fuera a tragarme.

- Un dolor en los pechos increíblemente fuerte. Me molestaba incluso al andar, el chorro de la ducha…

No sé cómo pude aguantar tomarla durante todo el primer trimestre. Varios días tuve que falta a trabajar porque no me podía ni levantar de la cama pero no sé cómo pude ir los demás, coger el coche y hacer algo en la oficina.

Vía vaginal

En este segundo embarazo decidí que, por poco que me gustara meterme algo ahí abajo, los efectos secundarios que me iba a producir tomarla por vía oral eran totalmente incompatibles con cuidar a mi hijo. Si hubiera podido meterme en la cama y pasarme allí un porrón de semanas quizá me lo hubiera planteado pero no podía permitírmelo así que tres veces al día, pastillita al canto vía vaginal.

Efectos secundarios: ninguno. He tenido los achaques y molestias normales durante el primer trimestre, además no demasiados ni demasiado fuertes. Nada de efecto túnel ni de sensación de estar drogada, ni siquiera un sueño excesivo.

¿Inconvenientes? Uno de los principales es que la progesterona mancha mucho. Es imprescindible utilizar un salvaslip y cambiarlo frecuentemente, además de la guarrería que supone tener la sensación constante de que algo cae. Incluso cada vez que iba al baño a hacer pis veía toda la orina llena de trocitos, pegotitos, de la progesterona. Un asco. Por otro lado, el hecho de manipular la vagina en una etapa tan delicada a mi me ponía bastante nerviosa y dado que en este segundo embarazo he tenido cuatro manchados, tres de ellos mientras me ponía la progesterona, da que pensar si el hecho de toquetear por ahí podía tener algo que ver o no. Toda esa zona es muy delicada, más aún por el aumento de riego sanguíneo que se produce en el embarazo, y pienso que fácilmente pude haberme hecho una heridita o bien haber fastidiado algún pólipo, yaguita o similar que pudiera tener por ahí.

En uno de mis últimos manchados intenté tomarme la pastilla por vía oral para evitar seguir manipulando la zona, por si pudiera tener algo que ver. Sólo llegué a tomarme una pastilla. La sensación de estar drogada, de mareo que no podía ni andar, el malestar tan grande que se me puso, me hizo desistir. Si hasta empezó a dolerme muchísimo el pecho, igualito que durante el embarazo de mi hijo.

Entonces, si el médico nos da a elegir, ¿qué vía utilizar?. Pues eso ya depende de cada una. Conozco a alguna mujer que tomándola por vía oral no ha sufrido efectos sencundarios pero creo que lo más común es sí sufrirlos, aunque quizá no de forma tan virulenta. Si se puede aguantar por vía oral creo que siempre es mejor que andar manipulando por ahí abajo, pero es cuestión de cada uno. Cuento mi experiencia por si le puede servir a alguien, puede que otra mujer tenga otra totalmente distinta.