Cambiando de tema, y retomando los ya habituales post sobre el sueño patrocinados por Ecus Kids, quería hablar hoy de la cuestión “dormir con almohada”.

Una de las recomendaciones actuales más habituales con respecto al sueño de los bebés es la de no ponerles almohada. Recuerdo que esto a mis padres y no digamos ya a mis abuelas les sorprendía bastante pues en su época era normal que los bebés tuvieran su almohadita y todos los juegos de cama incorporaban sus correspondientes tres piezas. Por poner almohada, la ponían hasta en el carrito.

En cualquier caso, la recomendación de no usar almohada parece bastante lógica: su uso no proporciona una curvatura natural a la espalda del bebé. Además, algunos médicos añaden que podría suponer un riesgo en bebés pequeños que se voltearan y no pudieran volver a su posición inicial, igual que podría ocurrir con mantas o edredones, de los que también se aconseja prescindir.

Mi opinión siempre ha sido la de prescindir de todo aquello que no es necesario mientras se pueda. Es posible que nos parezca que un bebé dormiría mejor con almohada porque a nosotros nos resulta así, pero hay que considerar que la proporción de su cabeza con respecto al cuerpo no es la misma que la nuestra.

Viendo como duermen los bebés, no creo que a ninguno se le pase por la cabeza que quizá con algo blandito en la cabeza estarían más a gustito… hasta que lo ven… o más bien hasta que lo prueban. Mi hijo dormía estupendamente sin ella hasta que empezó a dormir con nosotros, alrededor de los 14 meses. Desde entonces, y aunque muchas veces duerme en cualquier parte del colchón (especialmente en mitad de la cama, completamente atravesado), le tiene un amor a la almohada verdaderamente especial. Claro que él, más que para apoyar la cabeza, lo que prefiere es apoyar el cuerpo entero: se tumba bocabajo a lo largo de toda la almohada, con la cabeza al lado de la de su padre y los pies junto a la mía. Supongo que la encuentra mucho más blandita y mullida que el colchón y por eso le gusta más.

Lo cierto es que si de la cuna hubiera pasado directamente a su cama me imagino que a día de hoy no la usaría; yo no hubiera hecho por ponérsela.

¿Cuándo empezaron vuestros hijos a dormir con almohada?.