Dicen que los bebés sueñan desde que están en la tripa de la madre. ¿Con qué soñarán?. Seguro que con los acontecimientos del día, que a nosotros nos parecerán pequeños, pero para ellos todo resulta nuevo y fascinante…

Cuando nació mi hijo pensaba mucho en eso. A veces movía la boquita como buscando alimento en la noche, o agitaba los brazos, movía los párpados. Soñaba pero, ¿con qué?. ¿Guardarían sus sueños relación con lo ocurrido durante el día?.

Todavía no puedo contestar esa pregunta con seguridad porque él todavía no puede contarme con qué sueña, pero estoy casi segura de que así es.

El día que llegamos a la playa fue un día bastante malo, no lo pasó del todo bien con el viaje, se revolucionó muchísimo, no quiso dormir siesta…. Estaba segura de que por la noche tendría uno de esos despertares que suele tener, con confusión, lloros y gritos… Y así fue.

El viernes decidimos cortarle el pelo. En la peluquería lo pasó horriblemente mal, parecía que lo estaban matando, pobrecito. Cuando salimos de allí, le dije a mi marido: esta noche tendrá pesadillas con esto, seguro. Efectivamente, a las 2 de la mañana (que debe ser la hora mágica porque casi siempre coincide) empezó a decir: pasa, pasa (que es su forma de decir que algo pasa, algo que no le gusta), no, no, ¡no! agitando los brazos y sollozando en sueños. Unos segundos después ya estaba despierto, con carita de miedo, venga a llorar: había soñado con la peluquería, estoy convencida.

Me fascina la mente humana.