No recuerdo si hace ya dos veranos (o quizá tres) que Mayor le ha cogido gusto a pasar unos días en casa de unos abuelos y otros días en casa de los otros. No es que hagan nada de particular, pero cambiar de casa, que te mimen mucho los abuelos, hacer otros planes, bañarse en bañera en lugar de en un plato de ducha, colechar con la abuela en una cama grande… siempre es divertido para un niño.

Hasta ahora Bebé no ha podido incorporarse a ese plan porque él mismo, que es de ideas muy claras, decía que yo con mamá. Sin embargo este año, con tres años recién cumplidos, Bebé llevaba ya meses pensando en el planazo de irse a pasar unos días con los abuelos. ¡Lo tenía planeadísimo! Por eso, prevenidos que estábamos, empezamos a explicarle que el plan era un súper plan pero que implicaba pasar esos días, y sobre todo sus noches, sin mamá. Y obviamente sin tetita, porque él al principio pensaba que el plan me incluía a mi y por tanto no había problema alguno.

Aprovechando que a principios de mes hemos pasado unos días en la playa con los abuelos, se nos ocurrió improvisar una pequeña y sencilla prueba: que Bebé durmiera en la habitación de los abuelos las dos últimas noches.

Yo creo que los abuelos tenían más dudas que nosotros, yo tenía claro que no iba a costarle ningún trabajo. Ya hace meses que Bebé me ha demostrado que puede dormir por si mismo y que toma tetita porque nos gusta a ambos, no porque dependa irremediablemente de ella. Muchas noches se duerme él solito y muchos despertares de los que tiene los resuelve el solo sin tener yo que intervenir para nada.

Y efectivamente, tal como yo preveía, Bebé durmió aquellas dos noches del tirón sin pasarlo mal en absoluto. La primera noche se despertó sobre las 04.30h, medio dormido pidió teta, la abuela le dijo que estaba con ellos y que mamá no estaba, él dijo que vale sin pena ninguna y siguió durmiendo hasta las 09.30h. La segunda noche ni eso, se durmió él solito y hasta el día siguiente.

Desde entonces Bebé no ha parado de decir que quiere volver a dormir con los abuelos. ¡Parece que le entusiasma la idea! No para de repetirlo a todas horas.

Así que los niños van a irse de vacaciones a su casa (ellos lo llaman irse de vacaciones, ¡qué lindos son!) pero no una semana como solía hacer Mayor sino sólo por dos días (tampoco es cuestión de abusar). Esta vez ya no será solamente estar sin mamá por la noche, será estar sin mamá durante dos días y medio. Nada de mamá en casi tres días, nada de teta en casi tres días.

En este caso sí estoy algo dudosa. Estoy segura de que Bebé puede estar bien sin mi y sin su adorada tetita pero no sé si dos días serán demasiado. Nunca nos hemos separado más de 3-4 horas y al menos en casa se sigue despertando muchas noches al menos una vez. Hay que contar con que en la primera prueba que hicimos estaba cansadísimo de tanto sol, agua y arena, un cansancio que ahora no va a tener. ¡Así que ya veremos! Creo que saldrá bien pero tampoco descarto tener que ir a buscarle antes de lo planeado.

¡Os contaré qué tal resulta! Yo confío mucho en su determinación :-)

Foto | Tony Alter en Flickr CC