Parece mentira, pero el embarazo empieza a parecerme algo lejano, y es que Bebé cumplió tres meses este pasado miércoles y todo va poco a poco encajando. Si no fuera porque el dormir, de momento, evoluciona muy lentamente, podría decir que estamos fenomenal.

Según mis mediciones caseras, Bebé está en 5.600 kg y 58 cm, medidas que me extrañan bastante porque es un bebé lleno de lorzas y la ropa de talla 6 meses le está estupenda, incluso en algunos casos tirando a pequeña y no me cuadra que tenga unas medidas muy similares a las de su hermano en la misma etapa, que era (y es) un fideo andante. Pero bueno, es lo que ha dado la báscula de mi casa, y anotado queda, aunque yo crea que está en torno a los 6 kilos.

Llegados a este punto, creo que son más las diferencias que guarda con su hermano que las similitudes, lo que nos brinda diariamente la sensación de volver a empezar, de descubrirlo todo de su mano. Bebé disfruta muchísimo observando a la gente, con que le digan cositas, y en cambio los objetos estáticos no le llaman excesivamente la atención. Tiene muchas ganas de comunicarse, incluso intenta imitar sonidos, le entusiasma que le canten y cada vez se excita más dando gritititos cuando disfruta con algo; creo que dentro de poco se estará riendo a carcajadas. Le gusta mucho estar al aire libre, puede estar más de una hora mirando las hojas de los árboles moverse, absorto, para el final acabar durmiéndose plácidamente.

Le encanta que su hermano le diga tonterías, cada vez le mira más. A veces está en la teta y deja de mamar para mover la cabeza y quedársele mirando y sonreirle. Hermano Mayor dice que Bebé toma yogur de la teta de mami, según él, porque lo que regurgita de vez en cuando es eso: yogur. Esos momentos son muy tiernos, muchas veces conmigo se sonríe tanto que se le sale la teta de la boca mientras me dice ajo y me pone carita de amor. ¡Me lo comería!.

Tiene un carácter muy dulce, siempre sonriendo. Necesita mucho contacto, como es normal, pero apenas llora, ¡los vecinos no pueden tener queja, no le han oído ni una sola noche!.

Sigue haciendo muchas tomas diarias, pero cada vez hace intervalos más largos. Si está a gusto y entretenido, puede que no se acuerde de comer en cuatro o incluso cinco horas. En cambio, luego puede que haga dos o tres tomas en menos de dos horas, como recuperando el tiempo perdido, por ejemplo, si venimos de la calle y hemos pasado mucho calor, o si ha estado entretenido con algo muy interesante y se le ha olvidado comer y cuando se acuerda está canino o si tiene sueño pero su hermano no deja de dar voces y no consigue conciliarlo…

Por la noche mínimo toma tres veces o cuatro veces: sobre las 23h para dormirse, muchas noches en torno a la 01.30h, a las 04.30 o 05h no suele fallar y luego en torno a las 07h o las 08h. Las noches buenas me despierto dos veces, las noches peores… ha habido noches de despertarse para mamar cada hora y media o incluso menos. De todas formas, aunque parezca infernal el ritmo, noto que ha ido mejorando: ahora casi todas las noches es capaz de dormir un primer tirón de unas 4 horas de media y aunque haya noches que se despierte cada dos por tres, vacía el pecho en un segundo y sigue durmiendo sin abrir los ojos apenas. En realidad, aunque de momento no sepamos ni él ni yo lo que es dormir una noche del tirón (entendiendo por tirón, pongamos, seis horas seguidas), es un niño que duerme bastante, yo creo que debe andar en torno a 15 horas diarias.

Ya ha descubierto sus manos y, con ellas, lo rico que es chuparse el dedo. De momento no parece tenerle una gran afición, como tampoco le tiene afición al chupete, así que no me preocupa.

Lo que sí me tiene un poco dubitativa es que ha descubierto que puede ponerse de lado y está empeñado en dormir así. Es más, como se gira con fuerza, muchas veces queda casi boca abajo y ya no puede darse la vuelta. Como la recomendación oficial es dormir boca arriba, estoy pendiente de devolverle a esa postura, aunque se cabree, pero realmente no sé si debería dejarle en paz. Cuando Hermano Mayor descubrió que podía hacer la croqueta para ponerse boca abajo ya era capaz de darse la vuelta de todas las formas posibles, creo que tenía unos 8 meses, y desde entonces empezó a dormir boca abajo, algo a lo que no me opuse porque, en realidad, iba cambiando de postura él solito durante toda la noche y me parecía un poco cruel obligarle a dormir boca arriba… además de imposible de evitar puesto que no iba a pasarme toda la noche en vela recolocándole.

Con un mes y algo tuvo un brote bestial de dermatitis seborreica por toda la cara, el pobre se puso echo un cristo, se le vía la cara destrozada a 100 metros de distancia, rojo como un semáforo. El brote se le pasó en unas dos o tres semanas y ahora ya apenas tiene algún granito muy ocasional pero el cuerpo cabelludo lo tiene llenito de costra láctea. Parece que ha salido algo delicado de piel, y eso que, dentro de esta blancura que tenemos en la familia, no es blanco fluorescente como su hermano.

Pensamos que puede que conserve los ojos azúles porque en lugar de oscurecerse, cada vez los tiene más claros. Ha perdido bastante pelo, como es normal, pero no está calvo por completo. El que conserva y el que le va saliendo es cada vez más clarito aunque de momento no parece que lo vaya a tener tan rubio como lo tenía yo o como lo tiene su hermano.

En fin, ¡qué voy a decir yo!, que está precioso y cada vez más achuchable y entramos ya en esa etapa en la que hay mayor comunicación, así que a disfrutar, que ya tocaba.