Autor: Mamá (contra) corriente

Cómo fue mi cesárea

Aunque durante el embarazo buscaba por Internet, casi de forma obsesiva, cualquier información médica sobre la gestación, mis síntomas, el desarrollo del niño y todos estos temas, no tuve valor para ver ningún vídeo de una cesárea. Sé que existen y es probable que hasta estén colgados en YouTube. Pero creo que hice bien en no verlos. Mi cesárea fue programada. En otra ocasión hablaré de los motivos, que darán, seguramente, para varias entradas. Mi ginecólogo me dió a elegir entre el día 30 de septiembre o el día 2 de octubre. Como no me gusta septiembre y además el día 2 de octubre me parecía una fecha preciosa, además de ser viernes, elegí ese día. Como he dicho ya en alguna ocasión, confío en mi ginecólogo un 200%. Y os aseguro que es muy importante confiar en tu médico para un tema tan importante como es el seguimiento del embarazo y posteriormente el alumbramiento. No soy de esas mujeres que tienen dudas acerca de si su cesárea fue o no necesaria. La decisión la tomamos conjuntamente mi marido y yo con el ginecólogo y desde el convencimiento total y absoluto de que yo no podía pasar por un parto vaginal. Así que mis nervios no provenían de la duda sobre si realmente era el mejor medio de traer a mi hijo al mundo. Un quebradero de cabeza que...

Leer más

No quiero ser una tía buena.

Acabo de ver en el telediario que Heidi Klum vuelve a ser noticia. Hace décadas los telediarios hablaban de cosas serias y resultaba interesante verlos. Hoy en día no hay ni un sólo informativo que no dedique al menos una de sus noticias a sacar tias en bolas, cuanto más pendonas, mejor. Y la tía buena de hoy es, de nuevo, Heidi Klum. Que conste que a mi esta chica me cae bien y el hecho de que vaya por su ¿cuarto? hijo tiene mucho que ver en ello. Que se gane la vida explotando su imagen y su cuerpo no me parece mal, ya que está de buen ver, que lo aproveche. También vaya por delante que no entiendo cómo es posible que el desfile de Victoria’s Secret sea noticia en los telediarios de nuestro país, o el calendario Pirelli o, en este caso, la recopilación de fotos en pelotilla picada de Heidi. Si no es para calentar al personal masculino, no veo otra razón para que aparezcan en un informativo diario. No veo por qué tengo/tenemos que asumir el papel que con tanta naturalidad se nos da a las mujeres en televisión. Parece evidente que la que no está buena, la que no tiene unas buenas tetorras (sean operadas o no), no vale nada. Si no, ¿por qué está tan de moda Sara Carbonero? ¿Por lo buena...

Leer más

El embarazo y el desprecio a los animales

Desde niña quise tener animales pero nunca hubo manera de convencer a mis padres. Afortunadamente, una de las primeras cosas que me encantaron de mi marido es que es un gran amante de todos los animales, así que en cuanto pudimos adoptamos un gato, luego otro y, finalmente, una perrita. Mis tres animales son adoptados y no son “de marca”. El objeto de esta entrada no es valorar lo desable que sería adoptar un animal y no comprarlo, pero lo comento porque considero que cuando uno adopta un animal abandonado lo hace porque es especialmente sensible al sufrimiento de...

Leer más

El primer trimestre del bebé

¡Ya hemos pasado el primer trimestre del bebé! Me preguntaba hace poco una amiga si este primer trimestre de vida de mi hijo se me había hecho largo o corto. Supongo que esperaba que le contestara, sin dudar, que muy corto. Pero, si tengo que elegir una de esas dos opciones, creo que me quedo con que ha sido bastante largo porque: – El embarazo me lo pasé de la cama al sofá y del sofá a la cama. Dormía muchísimas horas diarias por lo que los días eran cortos y las semanas iban pasando bastante rápido. Desde que...

Leer más

Alegría postparto

Tuve un embarazo malo en lo físico y en lo emocional. Entre mis muchas comeduras de tarro, sobre todo durante los últimos meses, me dió por pensar que yo era una buena candidata a la depresión postparto. He tenido dos episodios de depresión y ataques de ansiedad en relativamente poco tiempo, y problemas con la alimentación, todo ello junto y bien revuelto. Y un embarazo complicado de llevar, sobre todo por el tema del coco. Vamos, que me creía con todas las papeletas. Por otro lado, mis expectativas estaban altísimas. Mis ganas de tener hijos se despertaron con la mayoría de edad. Poco después rompí con una relación hiper-destructiva y aunque aquello, junto con el apogeo final del alzehimer de mi abuelo, me supuso mi primera depresión y la imposibilidad de beber ni un vaso de agua (no hablemos ya de comer), aprendí a conocerme a mi misma muy muy bien. Poniendo en orden mi cabeza, comprendí que mis prioridades en la vida iban por un camino poco común para mi edad y para la sociedad en la que vivimos (esto dará para unas cuantas entradas): yo lo que quería era formar una familia. De modo que he pasado los últimos 9 ó 10 años de mi vida soñando con tener un hijo. Tenía puestas tantas esperanzas en que eso me diera la felicidad que en más de una...

Leer más

Búsqueda personalizada
¡Suscríbete a mi newsletter!

¡Suscríbete a mi newsletter!

Apúntate y recibe todas las novedades en tu mail.

Te has suscrito correctamente

Últimos Tweets