Autor: Mamá (contra) corriente

No dormir: el cuerpo se acostumbra

Uno de los temores que tienen los padres primerizos antes del nacimiento de su bebé es el pánico a no dormir durante días, semanas o incluso meses y no poder hacer frente a tanto cansancio. Tengo la suerte de no ser una persona dormilona, al contrario que mi marido. De hecho, he atravesado etapas de mi vida en las que no he dormido más de cinco, seis horas diarias, y me encontraba perfectamente. Aún así, confieso abiertamente que desde que tengo a mi bebé he descubierto por qué se dice que dormir es una tortura china. Mi niño llora poco y cuando lo hace es casi siempre por los tremendos gases que tiene. Duerme bastante bien y casi siempre durante las horas nocturnas. Pero, a pesar de ello, nunca en mi vida me había sentido tan abrumada por el sueño y tan desesperada a la vez por necesitar dormir y no poder hacerlo. Las primeras semanas mi niño lloraba bastante por las noches, desde las 22h o las 23h hasta las 4 de la mañana, por los dichosos cólicos. Recuerdo una noche que tuve que despertar a mi marido porque, literalmente, se me caía el niño de los brazos. No sé qué sucedió a continuación porque en cuanto se hizo cargo de él, caí fulminada en la cama y no recuerdo absolutamente nada, ni siquiera escuchaba el llanto a...

Leer más

Un año sin la regla

El año pasado a estas horas estaba triste porque nuevamente me había venido la regla. Y, encima, el día de fin de año. “¡No podía tener más mala suerte!”, pensaba. Lo que no sabía es que esa iba a ser mi última regla. Lo que desconocía es que iba a repetir una y mil veces, en cada control ginecológico, en cada ecografía, que mi fecha de última regla era el 31 del 12. Una fecha que, por cierto, suscitaba más de una sonrisa porque, ya es casualidad!!! Cosas de la vida. Hoy, exactamente un año después, tengo lo que más deseaba: a mi hijo!!! Y, además, la regla no ha vuelto a aparecer (ni se la espera, me temo). Aunque hace ya un mes que no doy el pecho a mi hijo, no tengo síntomas de volver a verla pronto. Vamos, que el embarazo ha cambiado muchas cosas en mi cuerpo, pero no parece haber mejorado mi desastre menstrual. Así que cierro el 2009 con un buen balance ginecólogico: un bebito precioso y un año sin la dichosa regla. Feliz...

Leer más

Las primeras sonrisas

Durante el embarazo leí “Embarazada”, de Kaz Cooke. El libro no me gustó demasiado, porque no entraba en materia con profundidad. Pero hay que reconocer que su lectura era amena y en muchos puntos bastante divertida. Ya en las últimas páginas habla del recién nacido como “un tipo muy serio”, refiriéndose a la cara de poker que suelen tener. En su momento me pareció exagerado, pero ya con mi hijo en brazos recordé la frase y me reí para mis adentros, dándole la razón. El bebé recién nacido tiene cara de pocos amigos. Pasa la mayor parte del tiempo con cara seria, los ojos cerrados, la boquita apretada y cuando cambia de semblante es para ponerse a llorar. Afortunadamente, la pasividad del recién nacido dura apenas unos días. Con 15 días mi hijo comenzó a sonreir cuando se sentía a gusto, normalmente después de la comida. Esta sonrisa se llama habitualmente “sonrisa angelical” y, pese a lo que puedan pensar los padres, es totalmente involuntaria, fugaz, muchas veces incompleta, y no tiene fines sociales. De hecho, la sonrisa se produce casi siempre con los ojos cerrados o entre cerrados, muchas veces durante el sueño. En muchas ecografías 4D se puede apreciar que el bebé sonríe dentro del útero de la madre. En la que le hicimos a mi bebé se puede apreciar un gesto muy parecido, precursor, probablemente, de...

Leer más

Por qué no tocar las manos del bebé

¿Por qué no tocar las manos del bebé? ¿Te lo has planteado alguna vez? Probablemente me he vuelto madre sobreprotectora, no digo que no. Anoche os citaba una frase de origen desconocido y hoy os cito otra, de la que desconozco igualmente autor y procedencia: “tener un hijo es conocer el miedo”. Sonará exagerado, pero siento auténtico pánico de que le pase algo. De hecho, las primeras semanas en mi cerebro sonaba la frase: “por favor, espero que nunca le pase nada, es tan indefenso!”. Miedos a parte, la salud depende, en gran medida, de las medidas preventivas que tomemos. No es ninguna tonteria afirmar que la buena alimentación, el correcto descanso, las medidas de higiene, etc etc contribuyen a que tengamos una mejor salud. Entonces, ¿por qué actuar con el bebé como si fuera un Nenuco? Hay muchas personas que cuando ven un niño sienten el irrefrenable deseo de achucharle, pasando incluso por encima de sus padres. Nunca he entendido esa actitud. Los bebés me parecen adorables, pero también frágiles. No son un peluche, un tamagochi o una mascota. Son pequeñas personitas con un sistema inmune mucho más frágil que el nuestro y que apenas está empezando a funcionar. Normalmente la gente detecta cuándo los padres quieren que se deje a su hijo en paz. Pero enseguida descubren otro método de achuchar al bebé: sobarle las manos. A...

Leer más

Esos primeros momentos

A pesar de que mi bebé tiene 3 meses, o quizá por eso, no he dejado ni un sólo día de recordar el día del parto y los días que estuvimos los dos ingresados en la clínica. Una de las imágenes que con más frecuencia vienen a mi mente es la de la primera vez que vi a mi hijo. O debería decir las dos primeras veces, pues estando en el quirófano le vi dos veces. La primera, nada más sacarlo. Lo curioso de la cesárea es que aunque el anestesista me fuera radiando la operación, como si de un partido de fútbol se tratara, yo no creía que de mi cuerpo fuera a salir un bebé. No esperaba que saliera nada, a decir verdad. Me dijo: “ya sale: los hombros, la cabeza, ya está fuera”. Y yo seguía pensando que no era posible. Así que cuando instantes después me levantaron un poco la cabeza para que pudiera ver ese culillo totalmente blanco me pareció una experiencia extra-corpórea. O transcorporal, no lo sé. “Mírale la matrícula, está claro que es niño, eh?” me dijo la matrona. “Por favor, me podeis enseñar la carita?” y entonces lo giraron unos instantes y apenas pude verle, completamente cubierto de una sustancia blanca, viscosa. No estaba en su mejor momento, vamos. Allí no hubo trompetas ni música celestial ni todas esas cosas que...

Leer más

Búsqueda personalizada
¡Suscríbete a mi newsletter!

¡Suscríbete a mi newsletter!

Apúntate y recibe todas las novedades en tu mail.

Te has suscrito correctamente

Últimos Tweets