Con 28 semanas de embarazo, mañana 29 según mi fecha de última regla, por fin puedo dar por concluido un segundo trimestre que, aunque ha sido bueno, me ha resultado eterno. Dicen que el segundo embarazo se hace más corto, supongo que debo esperar a pasar el postparto para decidir si estoy de acuerdo o no con esa conclusión… De momento puedo decir que se me está haciendo interminable. Tanto es así que más que estar entrando en el tercer trimestre tengo la sensación de estar acabando el embarazo y a punto de parir, algo parecido a esa sensación que se tiene un jueves cuando te despiertas pensando que es sábado.

En mis dos embarazos he sentido que el segundo trimestre tenía dos partes bien definidas: una primera parte, más o menos hasta las semanas 20-22 y una segunda parte que va desde esas semanas hasta el principio del tercer trimestre. La ecografía de la semana 20 marca un antes y un después en todo el embarazo, eso está claro, pero más en éste que hasta entonces no hemos sabido el sexo.

Al menos en mi cuerpo, pasadas las 22 semanas, noto un cambio físico bastante importante. Después de unas semanas (de la 14 a la 22, ambas incluidas) con bastante energía, ganas de hacer cosas y menos necesidad de dormir, desde la 23 empecé a notarme mucho más cansada, el insomnio hizo su aparición, las pesadillas se multiplicaron, empezaron los calambres, la posición del bebé empezó a ser molesta en muchas ocasiones… En fin, que la parte más cómoda del embarazo para mi queda atrás en esas semanas.

De todas formas, aunque desde la semana 23 he notado cambio físico, los verdaderos achaques empezaron al entrar en las semanas 26-27. No sé si hacer una lista, van a parecer muchos…

Mareos. Pues sí, me habían respetado bastante, pero ahora estoy mareada la mayor parte del día. En cuanto me siento me mareo, no digamos ya si me tumbo boca arriba. Donde peor estoy es sentada en el coche, no encuentro la postura y lo paso bastante regular, me mareo tanto que a veces me dan hasta ganas de devolver y me falta el aire. Depende bastante de cómo esté colocado el nene pero hay momentos que no puedo ni comer sentada de cómo me agobia el mareo así que muchas veces termino con el plato en la mano y paseando por el salón, que es como más a gusto estoy.

Se me duermen brazos, piernas y mis partes nobles. Relacionado con lo anterior, en cuanto me siento se me empiezan a dormir las piernas y hasta mis partes. Depende, nuevamente, de la posición que tenga el bebé, pero si estoy mucho rato sentada no me libro de que se me duerma todo de cintura para abajo. En la cama, aunque siempre estoy de lado, cada dos por tres se me está durmiendo un brazo, desde el hombro hasta los dedos de las manos.

Dificultad para respirar. La neumóloga me dijo hace un par de semanas que estoy en torno al 70% de capacidad pulmonar normal, que es más o menos la frontera entre estar regular y estar mal. Lo bueno es que de momento mis pulmones aguantan sin broncoespasmo, es decir, que lo que siento es presión pura y dura y no asma, por lo que de momento no necesito subir la medicación ni tomar apenas Ventolín. En cualquier caso, la sensación de falta de aire es muy puñetera y voy a todas partes jadeando, incluso cuando hablo por teléfono.

Cansancio.

Insomnio y pesadillas.

Presión en la vejiga. Durante las primeras semanas del segundo trimestre tuve un respiro y empecé a ir menos al baño, pero duró poco. Nuevamente estoy yendo al baño a cada dos horas o menos, incluso por la noche. Y muchas veces voy andando y me presiona tanto que siento que me voy a hacer pis encima, así que instintivamente aprieto todos los músculos de la zona para evitarlo.

Dolor de espalda. En el primer trimestre me dolió muchísimo y en cuanto entré en el segundo desapareció para volver ahora en el tercero. Depende del día, ayer por ejemplo estaba que no me podía ni mover y cada vez que me agachaba temía no poder volver a levantarme.

Ardor de estómago. De momento no es muy frecuente ni muy intenso pero ya está aquí, igual que la molesta sensación de que no termina de sentarme bien la comida. Ojalá no vaya a más porque lo padecí el último mes de embarazo de mi hijo mayor y es realmente desesperante.

Buff, ¡vaya lista!. Cuando la gente me pregunta digo que estoy estupendamente y es verdad, a pesar de la lista tan larga, considero que estoy muy bien. No sé si porque me encuentro animada e ilusionada o porque realmente son achaques llevaderos… o probablemente porque como mi primera experiencia fue tan mala ésta me está pareciendo maravillosa. Lo que peor llevo es no poder conducir y depender de que alguien me lleve y me traiga, por lo demás, no me atrevo a quejarme.

Siguiendo la tónica de todo el embarazo de tener una barriga dos meses por delante de la que tuve la primera vez, ahora ya tengo más o menos el mismo tripón que tenía cuando di a luz al mayor. No es un bombo de estos que asustan pero me veo en las fotos y pienso ¿hasta dónde va a llegar?. Y, lo que quizá sea peor, ¿cómo se me va a quedar esta tripa cuando ya no haya bebé dentro?.

El pecho también me ha crecido bastante, nunca lo había tenido tan grande (dentro de ser un pecho pequeño). Me tuve que comprar otro sujetador mientras que en el anterior embarazo lo lleve hasta cuando tuve la subida de la leche. Lástima que este tamaño no vaya a ser el definitivo…

Tengo el ombligo casi casi fuera. La primera vez no se me salió, esta vez tiene toda la pinta.

Espero que este tercer trimestre se me haga más corto, al menos voy a estar más entretenida con los preparativos (que hasta el momento no me había puesto) y con las últimas pruebas. ¡Qué ganas de que llegue finales de abril!.