Pues sí, ya son 7 meses. Mi pequeño saquito de patatas es ya todo un bebé activo y despierto. Siempre digo lo mismo, pero es que este mes ha experimentado un cambio espectacular, sobre todo en los últimos 10 días:
– Tumbado boca abajo, ha comenzado a levantar el culo, aunque sea por unos instantes.
– Ha recordado como se pasa de boca abajo a boca arriba así que ahora se pasa tooooodo el día haciendo la croqueta.
– Repta en círculos (¡a toda velocidad!) y ligeramente hacia atrás. Trata de alcanzar un objeto que le pongas delante pero en vez de conseguir avanzar, retrocede (¡pobre!).
– Se rie por cualquier tontería. Antes costaba arrancarle una carcajada.
– Está cada vez más apegado a mi. Ya no le basta con estar cerca, quiere estar en contacto directo. 
– Le van gustando mucho más los besitos, las caricias y los abrazos.
– Los balbuceos han ido progresando. Tiene ratos que está muy parlanchín, sobre todo cuando está solo se monta unos monólogos buenísimos. Las sílabas que más repite son: da-da, pa-pa, e-va, a-gua, gua-gua, bu-bu. Ayer, llorando porque me había perdido de vista dijo con mucho sentimiento “momamamomamama”.
– Es capaz de coger objetos que están en el suelo sin que nadie le facilite la tarea, tanto si es una pelota como un cubo o un peluche. Utiliza incluso los pies para alcanzarlos y luego los coge con las manos.
– Le encanta el cucu-trás.
– Comprende cosas simples como que los sonajeros suenan si se agitan o que del biberón no cae leche si no inclina la cabeza hacia atrás. Ha descubierto que la colcha de su cama tiene dibujos de animalitos.
– Se sostiene bastante mejor sentado. A día de hoy creo que es más una cuestión de fuerza que de equilibrio. Estando sentado trata de alcanzar objetos que estén por el suelo o por las alturas.
– Los dos dientecitos de abajo ya se le ven desde todos los ángulos sin mucho esfuerzo. Parece que ahora estamos con los de arriba.
– Se lleva los pies a la boca y se chupa los deditos. Se quita las zapatillas y los calcetines. 
Estoy muy feliz. Nuestro enamoramiento va viento en popa. Es verdad que algunos días de las últimas semanas me he sentido algo agobiada por tanto apego, que me ha faltado ir al WC con el a cuestas, pero verle que me quiere tanto y me necesita tanto me derrite completamente. Esto es amor y ¡no se puede describir con palabras!.