Nuevamente, una imagen vale más que mil palabras.

La ecografía de esta tarde ha sido… muy emocionante. No sé por qué motivo tenía el síndrome pantalla en blanco (recién inventado por mi) y barajaba la posibilidad de que, de tanto desearlo, todo fuera un embarazo psicológico.

Pero no, pero no… 6+1 semanas tiene el embrión, es decir, justo lo que indicaban mis cálculos (¡bendito sintotérmico!) y unos 4-5 días menos de lo que corresponde por amenorrea (que, como ya sabemos, toman como base ciclos de 28 días y no es mi caso).

No esperaba ver más que el saco gestacional, iba concienciada. Pero no sólo vi al embrión sino que escuché su latido. ¡Música celestial!.

La ecografista me ha dicho que ahí dentro todo estaba estupendamente y como debía estar y no le ha dado ninguna importancia al manchado.

Mañana tengo ginecólogo, al que le llevo además los análisis que he recogido hoy y creo que están bien.

Ufff…