Aunque me chiflan las nuevas tecnologías, gadgets y cualquier novedad cibernética que vaya desarrollándose reconozco que soy muy reticente a las redes sociales que van surgiendo. Por pereza de volver a empezar y estar perdida al principio pero, sobre todo, porque creo que se pierde muchísimo tiempo consultándolas. De hecho, hace ya mucho que me retiré tanto de Facebook como de Twitter salvo para un uso estrictamente profesional y para el que me pongo límites diarios.

Sin embargo, como el trabajo manda, vencí mis reticencias y creé una cuenta para la tienda (mochilasportabebes, por si os apetece echar un vistazo). Me parecía que Instagram era el sitio perfecto para mostrar imágenes reales de porteo con mochilas ergonómicas, imágenes cotidianas, cercanas y, sobre todo, útiles para los padres.

Me gustó tanto que en cuanto tuve ocasión creé mi perfil personal (mamacontracorriente, por si os animáis). Tenía claro que lo que buscaba en esa nueva cuenta de Instagram era cambiar completamente de temática. Nada de maternidad, nada de niños, nada de porteo. Luego lo he cumplido a medias, pues sí sigo algunas cuentas de maternidad/crianza que me encantan pero, de hecho, mi primera intención no era tanto compartir sino observar otros mundos, otras personas, otros intereses. Como explicaba al preguntaros si os apetecía que incluyera otras temáticas en el blog, necesitaba incluir otras temáticas en mi tiempo de ocio.

Instagram se había convertido, para mi, en el sitio perfecto para evadirme mentalmente sin salir de casa, cambiar el chip, conocer gente nueva, sentirme a gusto, con un buen ambiente…

Estas son las cinco cosas que me han enamorado de Instagram:

1.- Es fácil encontrar gente que comparte tu pasión. Lo primero que hice fue empezar a seguir cuentas de personas que hacían punto, ¡hay muchísimas! Es increíble la cantidad de gente que ahora mismo está haciendo knitting y las maravillas que están tejiendo. Lo mismo puedo decir de otras temáticas como maquillaje, moda, decoración o literatura. Estoy convencida que quien tiene una pasión, tiene un Instagram para compartirla.

2.- Se aprende muchísimo. Es una red social donde hay buen rollo y la gente es muy amable. Haces una pregunta y enseguida te contestan, te echan una mano… No voy a decir que he aprendido a hacer punto solamente a través de Instagram pero desde luego he mejorado muchísimo, he descubierto lanas nuevas, tiendas nuevas, patrones, diseñadoras… Todo un mundo lleno de posibilidades.

3.- Me enamora seguir la vida cotidiana de la gente, la vida no-pinterest. Lo siento, sé que voy a decir una herejía, pero no me gusta nada Pinterest. No le encuentro interés, me aburre soberanamente. No sé si es porque lo encuentro frío, perfecto, cuadriculado… pero no me transmite y me resulta complicada la interacción. En cambio, las mayoría de las cuentas que sigo en Instagram son cuentas de gente sencilla, cercana, gente como yo, que tiene una vida normalita, una casa normalita y hace fotos reguleras pero cargadas de cotidianidad y calidez.

Sigo a unos cuantos famosos. Me gusta conocerles en esa faceta más personal, más íntima. Me he llevado muy gratas sorpresas con personas a las que empecé a seguir simplemente por curiosidad y por las que ahora siento incluso cariño por cómo se muestran en su día a día.

4.- Si buscas inspiración, la encuentras. Por ejemplo, ahora que me encanta el estilo nórdico, si buscas cuentas que te muestren hogares preciosos, luminosos y casi perfectos, hay muchísimas. Lo mismo si lo tuyo son los potingues o los trapitos o los viajes o la ilustración. Es decir, que puedes tener también tu dosis de perfección y seguir a gente con un talento increíble que hace unas fotografías a-lu-ci-nan-tes y soñar con lugares lejanos, casas de ensueño o baños llenos de botes o un ropero de 50 metros cuadrados.

5.- Si quieres que tu tarjeta eche humo, es el sitio perfecto. Si lo tuyo son las compras online y descubrir tiendas con encanto, Instagram es tu red social. Si tienes el día chungo y necesitas darte un capricho, es tu sitio. He perdido la cuenta ya de la cantidad de negocios maravillosos que he conocido a través de Instagram. Tiendas online de carpintería creativa, de ropa, de decoración, de joyería artesanal, ¡de todo! Eso sí, si estás en modo ahorro es una gran tentación, es difícil no crearse nuevas necesidades viendo tantas monerías. Pero todo tiene su momento, ¿no?

Otro día compartiré las cuentas que más me gustan, por temáticas, por si os puedo descubrir alguna de esas joyas que he ido encontrando.

Y vosotr@s, ¿estáis ya en Instagram? ¿os gusta tanto como a mi?