Después de muchos meses durmiendo 11 horas de un tirón, llevamos una temporadita (la última semana especialmente) en que le está costando dormir y se despierta una, dos, tres veces durante la noche. No sé si se debe a los dientes, al calor, a que tiene pesadillas o a una combinación de ambas cosas.
De pronto se pone a llorar a gritos. Empieza siempre con los ojos cerrados. Un llanto muy desgarrador, como si le doliera algo. A veces tarda en abrir los ojos incluso aunque le cojamos para abrazarle.
No me puedo quejar, a pesar de todo, porque estos episodios, aunque se repitan varias veces algunas noches, nunca duran más de 20 ó 30 minutos. A veces se desvela, pero se queda tranquilo, muy relajado, por lo que podemos (vecinos incluidos) seguir durmiendo.
El lado “bueno” es que algunos días, como hoy, se está levantando por la mañana bastante más tarde de lo habitual. Pero yo me quedo con el dormir de un tirón porque despertarse tres veces en una noche (¡qué os voy a contar a algunos!) no permite un sueño de calidad y eso a la mañana siguiente se nota y mucho.