¡10 meses ya!. La fecha parece importante porque supone empezar a echar cuentas con dos dígitos. Mi bebito está cada vez más cerca de cumplir un año, ¡es increíble!. Y también da un poco de vértigo. Dentro de poco mi bebé se convertirá en un niñito chiquitito, andará, hablará, correrá, trepará por todas partes… ¡qué emocionante!.
Julio ha sido el mes de estar de pie. Empezó buscando nuestras manos con insistencia para ponerse de pie (eso durante todo junio, con 8 meses). Luego consiguió ponerse de pie haciendo fuerza con los brazos en el mueble de la tele. Y todo lo demás ha venido detrás: en la cuna, en el parque, en el sofá, en la bañera… Ahora se pone de pie incluso ayudándose con una pared, cualquier superficie vertical le va bien.
Empezó con mucho cuidadito y ahora ha ido cogiendo soltura. Se desplaza lateralmente en la cuna, en el parque, siguiendo el mueble de la tele o el sofá. Una mano, un pie, ¡es increíble ver lo que es la naturaleza humana!.

Cuando quiere una cosa, no ceja en su empeño. Es muy cabezón. Da igual que le escondas esa cosa tan inoportuna que acaba de ver y no quieres que coja, el se las apañará para conseguirla, apartando objetos, dando manotazos, ¡lo que sea!. Cada vez es más difícil engañarle. Si le quito algo que no quiero que tenga en las manos y le doy otra cosa, se queda mirando lo que le he quitado, incluso si me la guardo en un bolsillo o me la pongo detrás, intenta alcanzar el sitio donde la he escondido y pasa bastante de la novedad. 

La vocalización más repetida este mes ha sido “mamamamama y la mayoría de las veces parece que sí, que tiene claro que sirve para llamarnos, pero creo que todavía no discrimina quién es papá y quién es mamá. Sigue diciendo papá, pero menos a menudo. Cuando llora en el carro y quiere que le saquemos de ahí, por ejemplo, siempre dice “mama” o si se asusta por algún motivo.

Le gustan chocar los juguetes entre sí, aporrearlos y lanzarlos. Verlos caer.

Le ha cogido gusto a los encajables. De vez en cuando acierta y mete alguna pieza, cada día se le da mejor y tarda menos.

Hay algo que hace desde hace un par de semanas que nos parece súper gracioso. Le ha dado por chupar uno de los cordones de la chichonera de la cuna, mientras está de pie agarrado a los barrotes. Nosotros nos sentamos en su cama, que está justo al ladito de su cuna y le decimos cositas. Él sigue chupando los cordones, sacándoles juguillo, y de vez en cuando nos los ofrece, como para que chupemos también nosotros. Le decimos: ¿para mi? mmm ¡sí que está rico!, ¡muchas gracias! mientras hacemos como que chupamos también nosotros. Se lo devolvemos y tan contento, hasta que nos vuelve a ofrecer.

Cada vez está más expresivo, hace unos gestos divertidísimos. El otro día, por ejemplo, cuando le di la papilla de fruta debe ser que estaba demasiado fría e hizo el típico gesto de uiss, qué frío está esto, como un escalofrío, su padre y yo nos partíamos y él también. Es increíble como es el ser humano, como algunos gestos son universales porque eso no se lo ha visto nunca a nadie, es totalmente innato.

Creo que ya entiende su nombre y algunas frases sencillas como ven con mamá o vamos a la cunita. Se vuelve el 60-70% de las veces que le llamas. El restante 40% creo que no se vuelve porque no quiere, no porque no sepa que le estamos llamando. Hay veces que está tan concentrado que parece que tiene la mente en otro lugar.

Gatea un poquitín, sobre todo en distancia cortas, por ejemplo, del sofá al mueble de la tele. Para distancias largas sigue prefiriendo arrastrarse sobre su tripa, creo que le da menos miedo después de todos los cabezazos que se ha dado contra el suelo en estos últimos meses.

De las regurgitaciones está mucho mejor, en las últimas semanas no ha tenido ni una. En cambio hemos tenido bastante hipo, sobre todo cuando se altera y se pone nervioso pero eso me preocupa menos.

Ha mejorado algo con la masticación. Las galletas y los trozos de pan los come mejor, los masca un poquito y los mueve en la boca antes de tragárselos, las galletas María parece que le gustan bastante. Le hemos dado alguna patata frita, la primera vez se la tragó sin mascar apenas, no se cómo no se atragantó, ¡qué miedo nos dió!. Ahora ya las aplasta con los dientecitos y las deja blanditas de saliva antes de metérselas a la boca. Ha probado un poquito de Cornetto alguna vez pero no le va demasiado, el yogur tampoco le entusiasma así que se lo camuflo con la fruta (de hecho, como no le gusta el yogur sólo no puedo enseñarle el envase porque en cuanto lo ve se niega en redondo a abrir la boca).

Le han salido dos dientes nuevos (un incisivo de abajo y una paleta de arriba) así que ya son cuatro (tres abajo y uno arriba) y  otro a puntito de despuntar (la otra paleta superior). Este mes ha sido tremendísimo con la boca, con unos lloros muy agudos y desconsolados, que penita. Creo que tiene más dientes cuajando porque se masajea las encías con los dedos, incluso bastante dentro de la boca (¿podría ser alguna muela o es un poco pronto?).

Le veo cambiado físicamente. Ha pegado un estirón, yo se lo noto bastante en la estructura general del cuerpo más que de largo, ¡el melón le ha crecido mucho!. Cuando ha pegado otros estirones antes siempre lo he notado porque se le nota algo desfiguradillo, desproporcionado, hasta que pasan unas semanas y todo parece asentarse. Juraría que también tiene el pie más largo, aunque sigue siendo muy pequeño, igual que las manos. Tiene las piernas mucho más gorditas y también los brazos aunque sigue estando delgadito de cuerpo y sigue usando la mayoría de su ropa talla 68- 6 meses.

Espero no haberme dejado nada. Me gusta mucho hacer estos resúmenes porque me sirven de recordatorio, ¡que al final estas cosas se olvidan enseguida!.