Decía yo que iba a postear menos a menudo, ¡ay, lo que engancha esto del blog!. ¡Es que tengo muchas cositas que contar!. 
Después de haber colgado la entrada anterior, me he ido a dar una vuelta y en Mega Prenatal ha caído en mis manos este bañador por algo más de 2 euros.

Me había llevado de casa uno de los que compré el lunes. La única talla que era más pequeña que el que yo llevaba era esta que he comprado, ojo, talla ¡1 a 3 meses!.

Podeís ver la diferencia entre ellos, muy poquita.

He medido la cintura y es un pelín menos de 20 centímetros, así que realmente es sólo más pequeño de tiro que de ancho.

Se lo he probado y, bueno… Por lo que me ha costado no lo voy a cambiar, pero tampoco me convence mucho. De cintura le sigue estando grande, obviamente, 0.50 centímetros no es suficiente diferencia como para que le ajuste de cintura (aunque le queda mucho mejor). De cuerpo le está bien, eso sí, pero lo que no me ha gustado nada es la entrepierna.

No sé si se aprecia o no en la foto. Al ser una talla tan chiquitita, el trozo de tela entre las piernas es bastante pequeño y una vez que he espatarrado a mi hijo en la cama, he podido observar que corre el peligro de asomar un huevillo durante la clase de matronatación. Cosa que me preocupa poco porque al final de la clase se les quita el bañador y por mi como si dieran la case con el culillo al aire, pero me ha dado rabia no haberme dado cuenta en la tienda.
Así que yo creo que con esto doy por cerradas mis compras de bañadores porque está claro que este año no estoy fina, no tengo buen ojo, y mientras mi nene no eche tripa, todos los que le compre le van a quedar grandes de cintura. ¿Sería mucho pedir bañadores con cinturilla ajustable como los pantalones normales?. Anda que están listos los diseñadores de ropa para bebés, esos sí que están poco finos, no me digas un bañador para recién nacido que le queda grande de cintura a un bebé de 10 meses. 
¡Ver para creer!.