Ayer tuvimos pediatra para la revisión de los cinco meses.
Y la consulta no pudo haber sido mejor porque al margen de que todo está correcto y ha crecido muy bien en este último mes, hemos empezado ya con la alimentación complementaria. Yo estaba loca de ganas. Mi madre dice que no lo comprende, que hacer papillas me va a complicar mucho más la vida, pero a mi me parece un momento único en la vida de mi bebé, ¡un momento muy especial!.

Tantas ganas tenía yo de empezar con los cereales que a pesar del aguacero que caía ayer por la tarde, cogí el coche y me acerqué a una farmacia enorme para comprarle unos cereales sin gluten (he comprado los Sanutri cereales de inicio, para más señas).

Así que anoche y esta mañana se ha tomado sendos biberones preparados con 240 ml de agua, 8 cacitos de leche en polvo y 1 cacito de cereales. ¡Le ha debido encantar porque no ha dejado ni gota de ninguno de los dos!.

Os cuento la pauta que vamos a seguir, puesto que cada pediatra tiene sus teorías y así podéis comparar las que ya hayais pasado por ello.
Ahora empezamos con los cereales sin gluten. Vamos añadiendo un cacito cada dos tomas (esto significa que esta noche toca ya añadir dos cacitos), con un máximo de cinco (de este punto no me enteré muy bien del motivo) hasta donde el niño los tolere sin saltarse la siguiente toma. Los cereales los va a tomar en el primer y último biberón del día. En función del espesor que vaya adquiriendo, podrá tomarse a modo de papilla.
Cuando cumpla los cinco meses y medio, en la toma de la merienda (que en el caso de mi hijo es, más o menos, a las 16h) va a tomar una papilla de fruta. Primero naranja y pera y después introduciremos plátano y manzana. Después de la papilla, un biberón de leche. Ambas cosas, la cantidad que quiera.
Cuando cumpla los seis meses, papilla de verduras. Una semana después añadiremos el pollo y otra semana después la ternera. 
Así que cuando para cuando tenga algo más de seis meses el esquema será: biberón o papilla con cereales en el desayuno (en función del espesor, como he dicho), puré de verduras con carne a mediodía, papilla de frutas y biberón de leche de merienda y biberón o papilla de cereales para cenar.
Como os he dicho, estoy encantadísima, dando saltos de alegría. Para mi es una ilusión tremenda ver que mi hijo empieza a comer comida de adultos y viendo la acogida que ha tenido creo que va a ser muy emocionante. ¡Ya estoy planeando grabar en vídeo cuando en menos de quince días le de a probar su primera papilla de frutas!.